martes 04 de agosto de 2026 - Edición Nº2799

Internacional | 15 feb 2024

Petroleras buscan yacimientos rentables ante la volatilidad de los precios

Las grandes compañías petroleras están apostando por nuevos yacimientos que puedan ser rentables, previendo un tercer año consecutivo de aumento de la demanda mundial de petróleo.


Las grandes compañías petroleras están apostando por nuevos yacimientos que puedan ser rentables incluso si los precios del crudo caen a unos 30 dólares por barril, aprovechando un tercer año consecutivo de aumento de la demanda mundial de petróleo para ajustar sus carteras en un momento de incertidumbre sobre el futuro del sector.

 

El cambio a yacimientos con puntos de equilibrio más favorables se produce tras ciclos más profundos y frecuentes de bajadas y subidas de los precios del petróleo en la última década, y además refleja la creencia de los ejecutivos de que los altos precios actuales pueden no durar mucho tiempo.

 

"Después de tres grandes desplomes de los precios del petróleo en 15 años, se acepta en general que es probable que haya otro", dijo Alex Beeker, director de investigación corporativa de la consultora energética Wood Mackenzie, a Reuters.

 

La incertidumbre y la exigencia de rentabilidad por parte de los inversores explican que los directivos se centren en la compra de producción de petróleo de bajo costo y en la flexibilidad para ajustar el bombeo en respuesta a las oscilaciones de precios.

 

Exxon Mobil y Chevron gastaron el año pasado más en pagar a sus accionistas que en nuevos proyectos, señal del deseo del sector de recuperar el favor de los inversores, que han visto cómo el sector energético ha perdido peso en el mercado bursátil estadounidense.

 

Según S&PGlobal, el sector energético representaba al 30 de enero solo el 4,4% de la ponderación total del índice S&P 500 de las principales empresas estadounidenses que cotizan en bolsa, frente a casi tres veces más hace una década.

 

Exxon, Chevron y Occidental Petroleum cerraron recientemente adquisiciones de empresas por 125.000 millones de dólares para bombear petróleo a un precio de entre 25 y 30 dólares por barril, principalmente en la cuenca Pérmica de Estados Unidos, una de las zonas más prolíficas del mundo.

 

Mientras que en Europa, Shell y Equinor buscan proyectos con un umbral de rentabilidad del mismo valor, principalmente en el mar del Norte y en Brasil, mientras que la francesa TotalEnergies aspira a que sus costos de producción sean inferiores a 25 dólares, gracias a su diversificación en el gas natural y las energías renovables.

 

Estos bajos costos suponen aproximadamente la mitad del umbral de rentabilidad de los proyectos petrolíferos de hace una década y alrededor del 40% del actual precio de referencia del Brent, que ronda los 75 dólares por barril.

 

"En cada ciclo de caída de la actividad se obtienen ganancias de eficiencia", afirma Peter McNally, responsable mundial de análisis sectoriales de Third Bridge, empresa de investigación energética.

 

El imperativo de los costos ha llevado a las empresas a llevar a cabo reestructuraciones al por mayor de sus carteras y a concentrar las operaciones en menos áreas. También han suprimido puestos de trabajo y externalizado operaciones a países con costos más bajos, como India o Malasia.

 

Sin embargo, algunos expertos advierten de que esta estrategia puede tener riesgos a largo plazo, ya que puede limitar la capacidad de las petroleras para responder a un aumento de la demanda o a una escasez de suministro, así como para adaptarse a la transición energética hacia fuentes más limpias y sostenibles.

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