El Poder Judicial de la provincia de Neuquén evalúa aplicar algunas medidas de ajuste, debido a que el presupuesto aprobado con el que contará este año es más bajo de los previsto. Algunas de ellas ya fueron aplicadas y se desató la tensión con el Sindicato de Empleados Judiciales del Neuquén (Sejun).
Entre las más resonantes, algunas de las medidas son: Restricción de los contraturnos. Integración de herramientas tecnológicas para poder reasignar personal a otras funciones. Reprogramación de los concursos en el Consejo de la Magistratura para cubrir vacantes. Paralización de diversos trámites, salvo los autorizados por Gestión Humana. Y postergación sin fecha de la incorporación de los ganadores del concurso para ingresar al Poder Judicial de Neuquén.
Los gastos calculados para este año tienen una proyección a la baja por presiones del Poder Ejecutivo provincial. De los 120 mil millones de pesos que se necesitarían, finalmente se aprobaron 102 mil. De ese total, 91 mil millones están reservados para la partida personal.
Aún sin tener en cuenta los aumentos salarios de las y los trabajadores judiciales, el Poder Judicial necesitará 130 mil millones de pesos sólo para el pago de sueldos. Es decir, 40 mil millones más de lo presupuestado.
En este marco de conflicto, el gremio se encuentra en estado de alerta y denunció que “Las tareas se están cumpliendo con dotaciones mínimas y la sobrecarga laboral tiene consecuencias en la salud psicofísica de las y los trabajadores”.
En muchas sedes de la provincia hay un denominador común que es la falta de personal. Ante esta situación generalizada, el secretario general del Sejun, Claudio Salazar, advirtió que “si no sale el orden de mérito definitivo en el próximo acuerdo del Tribunal, es que hay una decisión política de hacer el ajuste con el personal”.