Las reservas del Banco Central se posicionó a esta altura del año como uno de los principales ejes de preocupación del mercado por la sequía histórica que afectó al país y derrumbó el ingreso de divisas. Frente a este panorama, el Gobierno impulsó una cuarta versión del Programa Incremento Exportador que desde comienzos de septiembre hasta el final del mes, permitió apuntalar la performance de la autoridad monetaria.
Esta versión del programa tiene la particularidad de dar la posibilidad al exportador de contar con la disponibilidad del 25% de las divisas generadas por las ventas soja y derivados. La mejora del BCRA en el MULC, sumada a las continuas intervenciones en el mercado de bonos, permitieron mantener una estabilidad relativa en las cotizaciones de los dólares financieros.
Por el dólar soja 4, el Banco Central logró comprar u$s513 millones en el MULC en lo que va del mes. Asimismo, el programa le permitió estirar su racha compradora de divisas a 27 jornadas consecutivas, que se inició tras la devaluación de agosto, lapso en el cual logró sumar u$s1.637 millones.
Este buen desempeño le posibilita a la autoridad monetaria adquirir más poder de fuego para intervenir en los dólares financieros por medio del mercado secundario de bonos. En ese marco, los dólares financieros atraviesan una relativa estabilidad a lo largo del mes. Por un lado, el contado con liquidación (CCL) cayó 4,8%, desde los $780,54 a los $743 actuales. Por su parte, el dólar MEP tuvo una leve suba del 2% en el mismo período, desde los $670 a los $684.