Según difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), para fines de 2021, la pobreza alcanzó un nivel del 37,3%; lo que implica una significativa baja con respecto al 42% con el cual se finalizó el 2020, año de plenas limitaciones generadas por el apogeo de la pandemia. Con respecto a la indigencia, la misma que había alcanzado un 10,7% en el primer trimestre del año pasado, bajó hasta el 8,2%.
Siguiendo los datos oficiales, existieron alrededor de 17 millones de argentinos por debajo de la línea de pobreza durante el segundo semestre de 2021.
En comparación al semestre previo, el índice de pobreza se redujo 3,3 puntos porcentuales y 4,7 puntos de forma interanual. A su vez, la tasa de indigencia en los aglomerados urbanos relevados por el organismo estadístico se redujo 2,5 puntos en comparación al semestre previo y 2,3 puntos a nivel interanual.
Los porcentajes evidencian, sin embargo, un atraso con respecto a los índices actuales, ya que por ejemplo durante el mes pasado se alcanzó un inusitado aumento con respecto al rubro alimentos, alcanzando un 7,5%. También, por otro lado, los mismos implican un severo problema en la capacidad adquisitiva de los trabajadores asalariados, ya que se ancanza este nivel de pobreza con un número relativamente más bajo de desocupación: 7% en la población económicamente activa.