jueves 29 de octubre de 2026 - Edición Nº2885

Regional | 28 oct 2026

cuentas públicas en Neuquén

Neuquén proyectó un superávit de $234.000 millones para 2027, con Vaca Muerta como sostén

Rolando Figueroa presentó un presupuesto con ingresos estimados en $11,4 billones y gastos por $11,1 billones. El plan contempla $1,7 billones para obra pública, pero casi la mitad de los recursos dependerá de las regalías energéticas y más de la mitad del gasto estará destinado a salarios estatales.


Por: Redacción

El gobierno de Rolando Figueroa presentó el proyecto de Presupuesto 2027 de Neuquén, con ingresos previstos por $11,4 billones y erogaciones cercanas a los $11,1 billones. Las proyecciones oficiales arrojan un superávit de $234.000 millones y vuelven a ubicar a la actividad hidrocarburífera como uno de los pilares de las cuentas provinciales.

El proyecto también plantea una inversión real directa de alrededor de $1,7 billones para obras públicas, en un esquema que busca sostener la infraestructura mientras crecen los recursos vinculados con Vaca Muerta. Sin embargo, los números exponen una doble dependencia: de las regalías para financiar el Estado y de una masa salarial que concentra la mayor parte del gasto.
 

Regalías: el motor de los ingresos neuquinos

El Ejecutivo estima que las regalías petroleras, gasíferas e hidroeléctricas aportarán unos $5,2 billones durante 2027, cerca del 45% de los recursos totales. La previsión refleja el peso que adquirió la actividad energética en las finanzas de Neuquén y la influencia que tendrán la producción y los precios de los hidrocarburos sobre el resultado fiscal.

En comparación con este año, el Gobierno proyecta un crecimiento del 51% en los ingresos provinciales. Las regalías tendrían una suba del 73%, de acuerdo con las estimaciones oficiales, que contemplan un barril de petróleo a US$ 68 y un precio del gas de US$ 3,2 por millón de BTU.

Las proyecciones productivas también apuntan hacia arriba. Neuquén calcula un promedio de 806.278 barriles diarios de petróleo, un 23,4% más que en 2026, y una extracción de gas de 105,3 millones de metros cúbicos por día, con un incremento estimado del 3,3%. El cumplimiento de esas previsiones será determinante para sostener los recursos presupuestados.
 

Obras públicas frente al peso de los salarios

La inversión real directa rondará los $1,7 billones, una partida equivalente a cerca del 14% del gasto total. El monto permitirá financiar proyectos de infraestructura, rutas y servicios, en línea con la estrategia provincial de sostener la obra pública como herramienta de desarrollo.

Pero el principal componente de las erogaciones seguirá siendo el pago de salarios estatales. El presupuesto contempla unos $6,3 billones para ese rubro, alrededor del 57% del gasto total. La distribución muestra el peso de la estructura estatal dentro de las cuentas públicas y el margen que queda para otras políticas y obras.

En materia de empleo público, el Ejecutivo proyectó una planta de 71.548 trabajadores para los tres poderes del Estado. De ese total, 68.885 serían empleados permanentes y 2.663 temporarios. Solo el Poder Ejecutivo concentraría 65.996 agentes de planta permanente.
 

Impuestos y regalías hidroeléctricas, entre las otras fuentes de recursos

El proyecto prevé además $4,9 billones provenientes de impuestos provinciales y nacionales. Según las estimaciones oficiales, el 65% correspondería a tributos locales y el 35% restante a fondos coparticipables de Nación. La proyección se elaboró en un escenario de expansión de la actividad energética, aunque también contempla un contexto nacional de desaceleración económica.

Otro componente relevante será el de las regalías hidroeléctricas, para las que se calcularon ingresos por $62.302 millones, un 98% más que en 2026. El Gobierno prevé que esos recursos puedan percibirse también en especie, mediante energía, en un rubro que cobró mayor relevancia tras el vencimiento de las concesiones de las represas.

El superávit proyectado dependerá de que los ingresos y las variables productivas evolucionen según lo previsto. Aunque el presupuesto anticipa cuentas positivas y una inversión significativa en infraestructura, la concentración de recursos en el sector energético deja a las finanzas provinciales expuestas a cambios en la producción, los precios y las condiciones económicas.

 

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