sábado 17 de octubre de 2026 - Edición Nº2873

Regional | 17 oct 2026

Tierra del Fuego

Melella negoció con Milei y desató una guerra en el peronismo

El gobernador de Tierra del Fuego quedó en el centro de la interna de Unión por la Patria después de que su diputado, Agustín Tita, faltara a la sesión que buscaba rechazar el DNU 70/23. El episodio coincidió con el aumento de los anticipos financieros nacionales a la provincia, que pasaron de $27.000 millones a $45.000 millones. Walter Vuoto y otros referentes peronistas cuestionaron el faltazo.


Por: Redacción

La relación entre Gustavo Melella y el gobierno de Javier Milei ingresó en una nueva etapa de tensión política dentro del peronismo. El faltazo del diputado nacional Agustín Tita, integrante de Unión por la Patria, a la sesión especial convocada para rechazar el DNU 70/23 encendió las alarmas en la oposición y abrió interrogantes sobre el vínculo entre la Casa Rosada y el gobernador fueguino. La ausencia se produjo después de que Nación incrementara los anticipos financieros destinados a la provincia, un auxilio clave para sostener sus compromisos presupuestarios.

Según informó La Política Online, el monto de esos adelantos pasó de $27.000 millones a $45.000 millones, en un contexto de dificultades fiscales y presión sobre las cuentas públicas de Tierra del Fuego. Aunque los recursos constituyen préstamos a cuenta de la coparticipación y no transferencias no reintegrables, su magnitud los convirtió en una herramienta central para la administración provincial. La coincidencia temporal entre el refuerzo financiero y la ausencia parlamentaria alimentó las sospechas de un entendimiento político entre Melella y el oficialismo nacional.

El episodio provocó malestar entre distintos sectores del peronismo fueguino, incluidos el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, la senadora Cristina López y el intendente de Río Grande, Martín Pérez. La controversia excede una votación puntual: pone en discusión hasta dónde puede llegar la negociación de un gobernador opositor con Milei para sostener sus finanzas sin comprometer la estrategia parlamentaria de su propio espacio. Por ahora, la coincidencia de los hechos no demuestra que haya existido un intercambio explícito entre fondos y votos, pero sí dejó expuesta una fractura política.
 

El faltazo de Tita abrió una grieta en Unión por la Patria

La ausencia de Agustín Tita en la sesión especial fue interpretada por sectores del peronismo como una ayuda indirecta al Gobierno nacional. La convocatoria buscaba reunir los votos necesarios para rechazar el DNU 70/23, una de las normas más controvertidas de la administración libertaria. La falta de asistencia del diputado fueguino contribuyó al fracaso de la sesión y convirtió una decisión individual en un problema político para el espacio que integra.

La ausencia de Tita enciende interrogantes sobre el posicionamiento  político de FORJA - Del Lago Noticias

Las críticas llegaron desde Río Grande. Gonzalo Ferro, secretario de Gobierno municipal, cuestionó públicamente al legislador por su ausencia y lo acusó de favorecer al oficialismo. “El diputado Agustín Tita volvió a ayudar a los libertarios ausentándose en la sesión. Gracias a la ausencia de Tita, fracasó el rechazo al DNU 70/23”, escribió en X. El mensaje reflejó el enojo de una parte del peronismo fueguino, que considera incompatible sostener una oposición frontal a Milei y, al mismo tiempo, permitir que sus iniciativas sobrevivan por falta de quórum.

El malestar también alcanzó a dirigentes que mantienen diferencias políticas con el gobernador, pero comparten el objetivo de preservar la provincia como territorio peronista. La ausencia de Tita reavivó las disputas por el armado electoral y por la conducción del espacio, en un escenario donde cada movimiento adquiere peso de cara a la sucesión provincial. Para los sectores críticos, el problema no es solamente parlamentario: es la posibilidad de que las necesidades financieras del Ejecutivo condicionen la posición política de todo un bloque.
 

Los $45.000 millones que acercaron a Melella a la Casa Rosada

El refuerzo de los anticipos financieros constituye el dato económico central de la controversia. De acuerdo con la información publicada por La Política Online, los adelantos nacionales pasaron de $27.000 millones a $45.000 millones, en un contexto en el que la provincia necesita liquidez para afrontar sus obligaciones corrientes. Fuentes citadas por ese medio sostuvieron que los recursos se destinan a cubrir el déficit mensual asociado al pago de los salarios públicos.

El mecanismo, sin embargo, tiene una diferencia relevante respecto de un subsidio o una transferencia extraordinaria: se trata de financiamiento reintegrable, a cuenta de la coparticipación federal, con una tasa nominal anual fija del 15%. El acuerdo para incrementar los anticipos se habría firmado el 26 de septiembre, con las rúbricas de Gustavo Melella y del secretario de Hacienda nacional, Carlos Guberman, y fue ratificado mediante el decreto provincial 1663. La provincia obtiene así fondos inmediatos, pero compromete recursos futuros que deberá descontar de las transferencias que le corresponden.

La evolución de esos préstamos refleja la profundidad de las dificultades fiscales fueguinas. Según los datos consignados en la publicación, durante el primer trimestre se giraron $20.000 millones mensuales; en abril, el monto subió a $25.000 millones, mientras que en mayo y junio se enviaron $80.000 millones en conjunto. Con el nuevo esquema, los adelantos acumulados podrían alcanzar los $210.000 millones en menos de un año. El interrogante político es si este auxilio representa una salida transitoria para sostener las cuentas provinciales o una dependencia financiera que aumenta la capacidad de presión de la Nación sobre la gobernación.
 

Vuoto, Pérez y López cuestionan el rumbo del gobernador

El faltazo de Tita golpeó especialmente a Walter Vuoto, intendente de Ushuaia, quien venía trabajando en un entendimiento con Melella para disputar la sucesión provincial. La relación entre ambos dirigentes quedó atravesada por una contradicción: mientras el peronismo necesita ordenar su estrategia para enfrentar a La Libertad Avanza, el acercamiento del gobernador a la Casa Rosada amenaza con profundizar las diferencias internas. El episodio también alimentó las sospechas sobre el alcance de los acuerdos políticos que podrían construirse alrededor de la próxima elección.

Vuoto:

La senadora Cristina López, vinculada al sector de José Mayans, y el intendente de Río Grande, Martín Pérez, también expresaron su malestar, según la información publicada. Las diferencias muestran que el cuestionamiento a Melella no responde exclusivamente a una disputa entre dirigentes municipales y provinciales. Lo que está en juego es la identidad política de Unión por la Patria en Tierra del Fuego y su capacidad para sostener una posición común frente a un Gobierno nacional que mantiene diferencias profundas con el espacio.

Desde el oficialismo libertario, fuentes citadas por La Política Online señalaron que la relación con Melella cambió tras la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete. También mencionaron el vínculo del gobernador con Santilli y con su segundo, Gustavo Coria, y afirmaron que Melella habría visitado la Casa Rosada después de ese cambio en el gabinete. Esos contactos, sumados al incremento de los anticipos y a la ausencia de Tita, alimentaron las versiones sobre un acercamiento político. Sin una confirmación de un pacto explícito, la principal evidencia es la convergencia temporal entre la negociación financiera y el episodio parlamentario.
 

Una provincia condicionada por la urgencia fiscal

La situación de Tierra del Fuego expone un problema que atraviesa a varias administraciones provinciales: la necesidad de conseguir fondos para afrontar gastos corrientes en medio de restricciones presupuestarias. En el caso fueguino, la asistencia nacional permite cubrir obligaciones inmediatas, pero no equivale a una solución estructural del déficit. Al tratarse de adelantos que se descuentan de la coparticipación, el alivio actual puede traducirse en una menor disponibilidad de recursos en los períodos siguientes.

El Gobierno de Javier Milei encuentra en ese mecanismo una herramienta de negociación con gobernadores que necesitan sostener sus cuentas. Para los mandatarios, aceptar el financiamiento puede resultar indispensable para evitar dificultades con los salarios y otros compromisos públicos. El costo político aparece cuando esas decisiones coinciden con votaciones legislativas sensibles o con cambios en la conducta de representantes que pertenecen a bloques opositores. En ese punto, la discusión deja de ser exclusivamente económica y se convierte en una disputa por la autonomía política de las provincias.

Para Gustavo Melella, el desafío será explicar cómo compatibiliza la asistencia financiera nacional con su pertenencia al espacio peronista y con las críticas que mantiene contra las políticas de Milei. Para Unión por la Patria, en tanto, el faltazo de Tita funciona como una advertencia sobre las dificultades para sostener una estrategia parlamentaria uniforme cuando los gobernadores enfrentan urgencias fiscales. La controversia no prueba que los fondos hayan sido entregados a cambio de una ausencia, pero dejó planteada una pregunta incómoda para el peronismo: cuánto margen de oposición conserva una provincia cuando necesita que la Nación le adelante los recursos para llegar a fin de mes.

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