Por: Redacción
El dirigente Alejo Ramos Mejía, de Bariloche Sumar Sur, propuso incorporar una cláusula específica a la nueva Carta Orgánica Municipal para obligar a todos los gobiernos a sostener y financiar una política de Estado destinada al cierre definitivo del vertedero de Bariloche.
La iniciativa, denominada “Cláusula Vertedero”, busca evitar que el tratamiento de los residuos quede sujeto a las decisiones de cada gestión municipal. El proyecto establece obligaciones de continuidad, financiamiento y responsabilidad institucional, con etapas, plazos concretos y mecanismos de control ciudadano.

“Durante años escuchamos promesas, anuncios y fechas de cierre que nunca se cumplieron. Los gobiernos pasan, pero el vertedero sigue ahí. Queremos terminar con esa historia”, sostuvo Ramos Mejía al fundamentar la propuesta.
El primer eje establece que ninguna administración municipal podrá abandonar, suspender injustificadamente o retroceder en la política pública orientada al cierre definitivo. La intención es fijar compromisos verificables que trasciendan los cambios de gobierno y permitan controlar el avance de las medidas previstas.
El segundo punto propone crear un fondo de financiamiento anual obligatorio, mediante una partida equivalente al 5% del presupuesto municipal, destinada a ejecutar las obras, acciones y programas necesarios para concretar el cierre. Según el planteo, los recursos no deberían depender de la voluntad política del intendente de turno.
La tercera obligación apunta a establecer responsabilidades institucionales ante incumplimientos graves e injustificados. La cláusula contempla que esas situaciones puedan constituir una causal de remoción de las autoridades responsables, mediante el procedimiento institucional correspondiente y con pleno respeto del derecho de defensa.
“No queremos otra promesa electoral. Queremos una obligación constitucional municipal. Que cerrar el vertedero deje de depender de quién gobierna y pase a ser una responsabilidad que nadie pueda eludir”, afirmó el dirigente de Bariloche Sumar Sur.

La propuesta también plantea avanzar hacia un sistema regional de tratamiento y disposición final de residuos, con participación de las jurisdicciones involucradas. El objetivo es abordar el problema más allá de los límites de Bariloche y establecer una alternativa para la gestión de los desechos que no puedan recuperarse.
En ese marco, la iniciativa incorpora el análisis del transporte ferroviario para trasladar los residuos no recuperables hacia un sitio de disposición final ambientalmente habilitado. La viabilidad de esa alternativa y la articulación regional forman parte de los aspectos que deberán evaluarse para avanzar hacia una solución definitiva.
La propuesta de Ramos Mejía busca que el cierre del vertedero quede establecido como una obligación de largo plazo en la nueva Carta Orgánica Municipal. Su eventual incorporación deberá traducirse en compromisos presupuestarios, plazos de ejecución y mecanismos de control que permitan medir el cumplimiento de esa política ambiental.