Por: Redacción
La posibilidad de que Electrofueguina implemente un plan de retiros acordados encendió la preocupación en Río Grande, en un contexto de fuerte retroceso de la industria electrónica de Tierra del Fuego. Según versiones que circulan en el sector, la compañía comenzaría durante octubre a convocar individualmente a trabajadores para ofrecerles acuerdos de desvinculación.
Por el momento, la eventual medida no cuenta con confirmación oficial de la empresa, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) ni los gremios que representan al personal jerárquico. Tampoco trascendieron cifras sobre la cantidad de empleados involucrados ni los montos que podrían ofrecerse.

Los últimos datos sectoriales citados muestran la magnitud del deterioro. En agosto de 2026, la industria promovida de Tierra del Fuego registraba 6.564 puestos de trabajo, frente a los 10.033 del mismo mes de 2025. La diferencia representa una pérdida de 3.469 empleos, equivalente a una caída cercana al 34,6%.
El retroceso es todavía más pronunciado en la actividad electrónica, que concentra la mayor parte del empleo industrial promovido de la provincia. En ese rubro, la cantidad de trabajadores descendió a 5.091, un 37,7% menos que un año atrás. A la vez, la producción de bienes electrónicos registró una contracción interanual del 30,8%.
La retracción del consumo y la debilidad del mercado interno aparecen entre los principales factores detrás de la caída. En Río Grande, donde la actividad fabril tiene un peso significativo, la pérdida de puestos industriales también repercute sobre el comercio, los proveedores y los servicios vinculados al sector.
La situación de Electrofueguina presenta señales que, por ahora, no permiten anticipar un freno generalizado de sus operaciones. La planta habría mantenido su ritmo habitual de producción durante las últimas semanas e incluso difundió búsquedas laborales, de acuerdo con la información que circula en el sector.
Ese escenario convive con las versiones sobre posibles retiros. Si las convocatorias se concretan, la empresa podría avanzar en una modificación de su dotación sin detener la actividad, aunque por ahora no hay elementos confirmados que permitan establecer si existe una decisión formal de reestructuración.
La atención está puesta en los próximos días y en una eventual respuesta de los trabajadores y sus representantes. La UOM local no había comunicado públicamente una posición sobre el posible plan, mientras que tampoco se conocían precisiones acerca de su alcance.

La situación fueguina se desarrolla en un contexto nacional adverso para distintos segmentos de la industria. Según los datos del INDEC citados en la información disponible, la actividad manufacturera acumuló una caída del 2,7% durante los primeros ocho meses de 2026, con retrocesos en sectores vinculados a maquinaria, equipos y bienes durables.
La electrónica de consumo forma parte de las actividades más expuestas a la evolución del mercado interno. La contracción de la demanda impacta sobre los niveles de producción y agrega presión sobre las plantillas laborales de las empresas radicadas en la provincia.
El eventual plan de Electrofueguina todavía debe superar la instancia de los trascendidos. Sin confirmación oficial, la cantidad de trabajadores alcanzados y las condiciones de una posible salida siguen siendo desconocidas. Sin embargo, la fuerte reducción del empleo industrial durante el último año explica la preocupación que genera cualquier nueva señal de ajuste en Tierra del Fuego.