Por: Redacción
Gustavo Gennuso anunció que recurrirá a la Corte Suprema de Justicia de la Nación para cuestionar la decisión del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro en la causa Techo Digno. El exintendente de Bariloche sostuvo que detrás del trámite judicial existe una intención política de impedir su participación en las elecciones de 2027 y vinculó esa situación con su distanciamiento de Juntos Somos Río Negro.
El STJ confirmó su absolución por peculado, pero ordenó que el Tribunal de Impugnación, con una integración diferente, evalúe si los hechos investigados pueden configurar malversación de caudales públicos. La resolución mantiene abierto el proceso, aunque no constituye una condena. En una entrevista con Mañana de Noticias, por Literal Radio, Gennuso afirmó que buscan “proscribirme, para poder sacarme del juego”.
El principal planteo del exjefe comunal apunta al cambio de figura penal que deberá analizar el Tribunal de Impugnación. “Nosotros nunca nos defendimos de malversación, nunca nos dijeron que ese era el delito. Entonces nosotros nos defendimos de peculado”, expresó. Su cuestionamiento se centra en que la defensa y las pericias del proceso estuvieron orientadas a responder a la acusación original, por la que fue absuelto en primera instancia en noviembre de 2025.

La investigación se originó en el traslado de recursos del programa federal Techo Digno desde una cuenta municipal hacia un plazo fijo en otra entidad financiera durante 2016 y 2017. Gennuso defendió esa decisión como una medida para preservar el dinero frente a la inflación y aseguró que los fondos permanecieron en cuentas del municipio, fueron restituidos a su destino y permitieron avanzar con unas 870 viviendas. La eventual aplicación de la figura de malversación tiene relevancia política porque puede implicar una inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Gennuso también puso en duda los tiempos de la resolución provincial. Afirmó que la lectura del fallo estaba prevista para el 5 de noviembre y que fue adelantada casi un mes, una modificación que relacionó con la proximidad de los plazos de prescripción de una eventual acusación por malversación. “Están corriendo porque hay una prescripción”, sostuvo. Esa interpretación forma parte de sus cuestionamientos al tribunal y deberá discutirse en el expediente.
Frente a ese escenario, confirmó que su defensa buscará llevar el caso a la Corte Suprema. “Lo vamos a cuestionar”, anticipó, aunque reconoció que los tiempos de una eventual intervención del máximo tribunal nacional podrían superar las próximas definiciones electorales. La controversia judicial queda así atravesada por el calendario político de Río Negro, donde el exintendente mantiene aspiraciones de participación para 2027.
El actual vicepresidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica expresó que le gustaría ocupar un lugar en la política provincial, aunque no confirmó una candidatura. Dijo que trabaja con colaboradores en un programa de gobierno y mantiene conversaciones con distintos sectores. Entre esos contactos mencionó a Aníbal Tortoriello, con quien se reunió en Bariloche a principios de octubre. “Con Aníbal compartimos un montón de cuestiones”, señaló, sin anunciar un acuerdo electoral ni una incorporación partidaria.
Sus declaraciones también profundizaron la distancia con Juntos Somos Río Negro. “La animosidad es conmigo claramente, porque yo siempre que pienso distinto lo digo, porque siempre fui muy independiente”, manifestó, y afirmó que en el oficialismo “están ensañados” con él. Además, interpretó que su situación funciona como una advertencia hacia otros dirigentes que temen sufrir represalias por sus posiciones políticas. “O sea, es gobernar con el terror”, concluyó, en una acusación que eleva la tensión entre su futuro electoral, la conducción provincial y el desarrollo de la causa Techo Digno.