Por: Redacción
La carrera por la gobernación de Río Negro en 2027 empezó a mostrar sus primeras disputas abiertas. Aníbal Tortoriello volvió a ratificar que quiere competir por el máximo cargo provincial y dio un paso más: afirmó que pretende hacerlo como candidato de La Libertad Avanza, una definición que incomodó a quienes buscan consolidar la estructura partidaria libertaria en el territorio.
El diputado nacional, que llegó a su banca con el respaldo electoral de la alianza con el espacio de Javier Milei, busca convertir ese capital político en una candidatura provincial. Su planteo, sin embargo, choca con la posición de la conducción partidaria, que insiste en que todavía no hay un nombre definido y que la decisión final se tomará en Buenos Aires.
La disputa expone una tensión que excede las aspiraciones personales. La Libertad Avanza necesita ordenar su armado en Río Negro, pero todavía debe resolver quién tendrá la última palabra sobre las candidaturas y cómo convivirán los dirigentes que buscan conducir el espacio.
Tortoriello, fundador de Creo Río Negro y afiliado a La Libertad Avanza desde junio, ya había anticipado su intención de competir por la gobernación. Esta semana volvió sobre esa definición y reclamó que el nombre del candidato se resuelva cuanto antes.
La respuesta llegó desde la propia estructura partidaria. Damián Torres, vicepresidente de La Libertad Avanza en la provincia, sostuvo que la candidatura no está definida y ratificó que la decisión dependerá de la conducción nacional.
Detrás de esa postura aparece Enzo Fullone, senador nacional y uno de los principales referentes orgánicos del espacio en Río Negro. Tras la salida de Lorena Villaverde de la carrera por el Senado, Fullone asumió un papel central en la organización territorial libertaria y trabaja en el armado partidario con el respaldo de la conducción nacional.
El problema para ese sector es que Tortoriello llega con un recorrido político propio, una estructura previa y el antecedente de haber obtenido un importante caudal de votos en las elecciones legislativas de 2025. Su decisión de competir por la gobernación obliga al partido a resolver una cuestión que hasta ahora permanecía abierta: si la candidatura surgirá del armado orgánico o del peso electoral de sus dirigentes.

Mientras los libertarios discuten su liderazgo, María Emilia Soria avanza en la construcción de su propio esquema para 2027. La intendenta de General Roca estuvo en Bariloche, una ciudad clave para las aspiraciones del peronismo rionegrino por su peso electoral y su capacidad para aportar representación legislativa.
El movimiento se produce en un escenario complejo para el espacio. En los días previos, el concejal barilochense Leandro Costa Brutten renunció a su banca tras admitir un hecho de violencia de género, una salida que impacta en el entramado de relaciones políticas que el sector venía construyendo en la ciudad.
Soria busca fortalecer sus vínculos en la cordillera y todavía tiene pendiente una definición relevante: encontrar un compañero de fórmula para la vicegobernación con anclaje en esa región. El desempeño electoral del peronismo en Bariloche ya mostró su importancia en 2025, cuando contribuyó a la elección de Martín Soria y Ana Marks para el Senado.
La estrategia apunta a combinar el peso territorial de General Roca con una presencia más sólida en otras ciudades decisivas. En una elección provincial, ese equilibrio puede resultar determinante para construir una candidatura con alcance más allá de los principales bastiones partidarios.
El oficialismo provincial también deberá ordenar sus piezas de cara a 2027, aunque todavía no hay una fecha confirmada para las elecciones a gobernador. La posibilidad de que los comicios se realicen durante el otoño forma parte de las especulaciones políticas, pero el calendario definitivo continúa abierto.
En el Alto Valle, además, la gestión enfrenta demandas vinculadas con el estado de las rutas nacionales 22 y 151, recientemente transferidas a la órbita provincial. Las expectativas de mejoras, especialmente en sectores como Puente 83, conviven con el desgaste de los usuarios por las condiciones de circulación y los tiempos de ejecución de las obras.
En General Roca también empiezan a moverse las posibles candidaturas para la intendencia. Dentro del oficialismo local aparecen nuevos nombres, entre ellos Nicolás Paschetta, presidente del bloque de Pasión por Roca, y Mariana Soler, secretaria de Gobierno municipal. Ambos ganan protagonismo mientras el espacio comienza a preparar su propia sucesión política.
En la oposición, Juan Martín, referente provincial del PRO, ya trabaja en su posicionamiento. Sin embargo, el mapa electoral todavía está lejos de quedar definido.
La primera señal de la carrera por 2027 es que las principales fuerzas rionegrinas enfrentan problemas distintos, pero igualmente relevantes: La Libertad Avanza debe resolver quién conduce su candidatura; el peronismo necesita ampliar su presencia territorial, y el oficialismo provincial deberá combinar la gestión con la construcción de su propia continuidad. Con las alianzas todavía en movimiento, la disputa por la gobernación ya empezó antes de que exista una fecha electoral confirmada.