Por: Redacción
El Gobierno de Neuquén comenzó a delinear un nuevo esquema de incentivos para las empresas que generen empleo local. La propuesta anunciada por el gobernador Rolando Figueroa apunta a utilizar el impuesto sobre los Ingresos Brutos como una herramienta para favorecer la contratación de trabajadores nacidos en la provincia.
La iniciativa comenzaría a aplicarse en 2028, aunque todavía no están definidos los detalles centrales del régimen. La Provincia deberá determinar qué actividades estarán alcanzadas, qué cantidad o proporción de trabajadores neuquinos deberán incorporar las empresas y durante cuánto tiempo se aplicará el beneficio.
El anuncio se realizó durante la presentación del Parque Industrial Capital, donde Figueroa compartió la actividad con el intendente de Neuquén, Mariano Gaido, y representantes del sector empresario.

El esquema en análisis contempla una reducción o directamente la eliminación de Ingresos Brutos para aquellas compañías que cumplan con determinados requisitos de contratación. De esta manera, el impuesto dejaría de funcionar únicamente como una herramienta de recaudación y pasaría a estar vinculado también con el nivel de empleo generado dentro de la provincia.
Uno de los puntos que deberá resolverse es cómo se comprobará el cumplimiento de las condiciones. La Provincia prevé utilizar el Registro Informático de Empleadores (RIDE) para cruzar la información de las empresas con sus nóminas laborales y otros registros oficiales.
El objetivo será evitar que el beneficio se otorgue únicamente a partir de declaraciones empresariales y establecer un mecanismo que permita verificar de manera periódica quiénes integran las plantillas de trabajadores de las compañías alcanzadas.
La medida podría tener un impacto directo sobre las empresas vinculadas con la cadena de Vaca Muerta. Transportistas, compañías metalmecánicas, firmas de mantenimiento y prestadoras de servicios tecnológicos aparecen entre las actividades que podrían acceder al incentivo si finalmente quedan incluidas en el régimen.
El alcance que tenga la iniciativa será clave para determinar si se transforma en una política exclusivamente vinculada al desarrollo hidrocarburífero o si se utiliza para impulsar una estrategia más amplia de diversificación productiva.
Si el beneficio alcanza a sectores industriales, tecnológicos, turísticos y agroindustriales, el Gobierno podría utilizar la reducción impositiva para estimular nuevas inversiones y ampliar las oportunidades laborales fuera de la actividad petrolera.
La propuesta también abre un interrogante sobre los recursos provinciales. Ingresos Brutos constituye una fuente relevante de financiamiento para Neuquén y, de acuerdo con los datos difundidos junto con el anuncio, representó el 26% de los recursos corrientes durante septiembre.
Por eso, la dimensión del beneficio determinará también cuánto dinero dejaría de ingresar a las arcas provinciales. No será lo mismo una reducción limitada para determinados sectores que una eliminación del impuesto para un universo amplio de empresas.
La apuesta oficial es que una menor carga tributaria pueda traducirse en más actividad, inversiones y puestos de trabajo, generando posteriormente una recuperación de parte de los recursos que inicialmente resignaría la Provincia.
Ese resultado, sin embargo, dependerá de las condiciones que finalmente se establezcan. Antes de que el esquema llegue a implementarse en 2028, Neuquén deberá definir los sectores alcanzados, los requisitos laborales, el mecanismo de control y, especialmente, cuánto costará la medida en términos de recaudación.