Por: Redacción
El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto volvió a cuestionar el rumbo del Gobierno de Javier Milei y puso el foco en las dificultades económicas que, según su análisis, pueden condicionar el escenario electoral de 2027. “No hay clima reeleccionista”, afirmó al comparar la situación actual con los procesos que precedieron a las reelecciones de Carlos Menem y del kirchnerismo.
Para Pichetto, aquellos gobiernos llegaron a sus respectivas elecciones con una percepción de estabilidad y mejora económica que, a su entender, todavía no aparece en el actual proceso. “Había clima de época, hoy no lo veo”, sostuvo.
El dirigente de Encuentro Federal vinculó esa lectura con la evolución del empleo y los ingresos. Aseguró que existe “un proceso de destrucción del empleo urbano, del empleo industrial” y cuestionó el impacto que, según su mirada, tuvieron las políticas oficiales sobre los salarios públicos y privados.
Uno de los principales cuestionamientos estuvo dirigido al esquema cambiario. Pichetto sostuvo que el tipo de cambio vigente no resulta competitivo para sectores como la industria, el comercio, las economías regionales, los exportadores y el turismo.
El diputado planteó que el objetivo de contener la inflación no puede analizarse de manera aislada del nivel de actividad económica y del empleo. En ese marco, lanzó una de sus frases más duras: “En el cementerio tampoco hay inflación, está todo estable, hay tumbas”.
La crítica de Pichetto apunta así al dilema entre estabilidad de precios y actividad económica. Según su diagnóstico, una política concentrada en el ajuste y el control inflacionario puede generar costos sobre empresas, trabajadores y sectores productivos si no está acompañada por crecimiento.
También reclamó una política de defensa de la producción nacional y puso el foco especialmente en las empresas argentinas, desde las pequeñas y medianas compañías hasta grandes firmas locales.
Pichetto también se refirió al futuro de la oposición y consideró que el peronismo deberá resolver su liderazgo mediante mecanismos internos. En ese sentido, defendió las PASO como una herramienta para definir candidaturas y permitir luego una síntesis entre los distintos sectores.
Sobre Cristina Fernández de Kirchner, sostuvo que mantiene centralidad dentro del espacio y afirmó que, si pudiera competir electoralmente, tendría “grandes posibilidades de triunfar”. También cuestionó su condena y su inhabilitación para ejercer cargos públicos.
En cuanto a Sergio Massa, Pichetto evitó descartarlo de la carrera presidencial y lo definió como un dirigente “resiliente”, con capacidad para volver a competir. Incluso planteó que podría disputar tanto una candidatura nacional como la Gobernación bonaerense.
Para la provincia de Buenos Aires, además, reclamó un mayor protagonismo de los intendentes en la definición del próximo candidato a gobernador y consideró que sus decisiones deberían tener un peso determinante.
Una de las definiciones políticas más fuertes de la entrevista estuvo relacionada con Victoria Villarruel. Pichetto afirmó que la vicepresidenta “va a ser candidata a presidente”, aunque aclaró que se trata de una interpretación personal y no de información transmitida por la propia Villarruel.
El diputado consideró que el distanciamiento entre Milei y Villarruel podría derivar en la construcción de un espacio político propio. Según su análisis, la vicepresidenta representa un electorado que incluye sectores nacionalistas, católicos y vinculados al ámbito militar.
“Ese electorado es el que representa Victoria Villarruel y es un electorado de ella, no es de Milei”, afirmó.
La proyección no es nueva: Pichetto ya había planteado públicamente en agosto que Villarruel competiría por la Presidencia en 2027, aunque hasta ahora esa candidatura no fue confirmada por la vicepresidenta.
El escenario que describe Pichetto combina así tres movimientos todavía abiertos: un Gobierno que busca sostener su proyecto y llegar a 2027, una oposición que intenta reconstruir liderazgo y una posible disputa dentro del propio espacio oficialista.
Para el diputado, la discusión de fondo debería pasar por un programa productivo que permita recuperar empleo y actividad económica. Su síntesis fue contundente: “Gobernar es generar trabajo”