Por: Redacción
El intendente de San Carlos de Bariloche, Walter Cortés, volvió a cuestionar el funcionamiento del Concejo Municipal en medio de la tensión que mantiene con sectores de la oposición. Sus declaraciones se produjeron luego del rechazo al pedido de una auditoría externa sobre las cuentas del Municipio y a menos de un mes de las elecciones de convencionales constituyentes previstas para el 1° de noviembre.
Cortés recordó que, al asumir, había solicitado una auditoría sobre la gestión anterior y afirmó que su pedido fue rechazado. “Cuando llegué -al municipio- quise pedir una auditoría general y me la negaron, es una contradicción”, sostuvo al referirse al reclamo impulsado por la oposición.

El principal planteo del intendente volvió a ser la reducción del número de integrantes del Concejo Deliberante, que actualmente cuenta con 11 bancas. Cortés propone llevar ese número a 7 concejales como parte de los cambios que busca incorporar a la reforma de la Carta Orgánica Municipal.
Al justificar la iniciativa, el jefe comunal cuestionó el aporte del cuerpo deliberativo a la gestión municipal y vinculó el costo de su funcionamiento con las necesidades de infraestructura de la ciudad. “Hay que bajar a siete los concejales”, afirmó, y sostuvo que con los recursos que se ahorrarían “podríamos hacer alrededor de 200 cuadras de pavimento”.
Cortés también cuestionó las demoras en el tratamiento de proyectos y sostuvo que el Ejecutivo debe reunir ocho votos para avanzar con determinadas iniciativas. En esa línea, reclamó una Carta Orgánica que, según su planteo, permita agilizar los procedimientos y reducir las trabas institucionales.
La reducción del Concejo forma parte de un paquete más amplio de modificaciones que el espacio político encabezado por Cortés lleva a la elección de convencionales. Entre las propuestas también aparece la asignación de un porcentaje del presupuesto municipal a obra pública y cambios destinados a reducir la burocracia.
La elección para definir 15 convencionales constituyentes se realizará el 1° de noviembre. Los representantes electos tendrán a su cargo el debate y la redacción de una nueva Carta Orgánica para Bariloche.
El enfrentamiento entre Cortés y el Concejo se da en paralelo a otras discusiones, entre ellas la actualización del módulo fiscal y el pedido de auditoría externa sobre las cuentas municipales. La sesión extraordinaria del 30 de septiembre terminó con el rechazo de la iniciativa opositora para realizar la auditoría.
En este contexto, el intendente volvió a defender la reducción del cuerpo deliberativo como uno de los ejes de su propuesta para reformar la Carta Orgánica. El planteo deberá ser debatido por los convencionales que resulten electos en noviembre, en un proceso que definirá la futura estructura institucional del municipio.