Por: Redacción
El Gobierno nacional reformuló el capítulo sobre Discapacidad incluido en el Presupuesto 2027 y presentó a sus aliados parlamentarios una nueva propuesta que deja de lado varios de los cambios que habían generado cuestionamientos políticos y sectoriales.
El giro se produce después de una semana de tensión para el oficialismo, que encontró dificultades para sostener el texto original y debió reabrir conversaciones con bloques que resultan necesarios para construir mayorías en la Cámara de Diputados. La nueva iniciativa busca preservar parte del esquema vigente y, al mismo tiempo, avanzar con mayores controles sobre las pensiones.
Uno de los principales cambios está relacionado con las pensiones no contributivas por discapacidad. De acuerdo con la nueva propuesta, el beneficio continuará vigente y tendrá actualización mensual por inflación.
También se mantendría la cobertura de salud y la posibilidad de compatibilizar la pensión con un empleo registrado, siempre que la remuneración no supere el equivalente a dos salarios mínimos, vitales y móviles.
Otro punto que el Gobierno decidió preservar es el nomenclador universal de prestaciones y el arancel unificado, dos herramientas que habían quedado bajo discusión durante el debate del Presupuesto 2027.
La propuesta también reconoce las compensaciones pendientes para los prestadores correspondientes al período comprendido entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, de acuerdo con lo establecido por la normativa vigente.

El replanteo no significa que el oficialismo haya abandonado todos los objetivos que buscaba introducir. La nueva iniciativa incorpora auditorías periódicas sobre las pensiones, con el objetivo de verificar que los beneficiarios continúen cumpliendo con los requisitos establecidos.
La Secretaría Nacional de Discapacidad tendría a su cargo la revisión de documentación y condiciones socioeconómicas, utilizando también cruces de información con bases de datos públicas. De esta manera, el Gobierno mantiene una de las líneas centrales que había planteado durante la discusión: reforzar los mecanismos de control.
El nuevo esquema incorpora además una garantía presupuestaria para el área. Las partidas destinadas a discapacidad no podrían ser inferiores, en términos reales, a las correspondientes al ejercicio inmediato anterior. La propuesta busca así reemplazar la lógica de la Emergencia por una asignación permanente dentro del Presupuesto.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quedó al frente de las conversaciones con los bloques que podrían acompañar la nueva iniciativa. La propuesta fue presentada ante representantes del MID, PRO, UCR y distintos espacios provinciales.
Uno de los legisladores que participó del encuentro definió el nuevo texto como “superador” y destacó la incorporación del gasto al Presupuesto. La negociación apunta a evitar que el capítulo de Discapacidad vuelva a convertirse en un obstáculo para el tratamiento del proyecto económico.
El cambio de posición también expone las dificultades que atravesó el oficialismo para sostener el texto original. La discusión sobre discapacidad terminó cruzándose con las negociaciones políticas por el Presupuesto y generó diferencias entre distintos sectores que participan de la estrategia legislativa del Gobierno.
Ahora, la Casa Rosada busca transformar el repliegue en un acuerdo parlamentario: mantener las pensiones y prestaciones que habían generado mayor resistencia, incorporar controles sobre los beneficios y garantizar partidas presupuestarias, con el objetivo de conseguir el respaldo necesario para avanzar con el Presupuesto 2027.