Por: Redacción
El Gobierno de Alberto Weretilneck decidió no contestar todavía las preguntas de la oposición sobre la posible implementación de la Boleta Única Papel en Río Negro. En lugar de informar si acompañará el cambio electoral, el Ministerio de Gobierno y Trabajo pidió una prórroga de 30 días hábiles para elaborar la respuesta solicitada por la Legislatura.
La presentación fue firmada por el ministro Agustín Ríos mediante la Nota 421/2026, fechada el 2 de septiembre e ingresada al día siguiente en la Secretaría Legal y Técnica. El documento fue dirigido al vicegobernador y presidente de la Legislatura, Pedro Pesatti, en el marco del expediente legislativo 989/2026.
El Ejecutivo justificó la demora en la “complejidad técnica que implica la obtención de la información necesaria para su elaboración”. Sin embargo, la nota no responde ninguno de los interrogantes centrales planteados por Cambia Río Negro: cuánto costaría modificar el sistema, qué estudios se realizaron y si la Boleta Única será utilizada en las elecciones provinciales de 2027.
El pedido de informes fue promovido por Patricia Mc Kidd, Gabriela Picotti, Santiago Ibarrolaza, Claudio Doctorovich, Daniel Sanguinetti, Marcela González Abdala y Martina Lacour. Los integrantes de Cambia Río Negro reclamaron conocer por qué el proyecto permanece sin dictamen y cuál es la posición política del Gobierno provincial.

La iniciativa tiene como antecedente el proyecto de ley 44/2026, presentado el 2 de febrero para incorporar la Boleta Única Papel al Código Electoral y de Partidos Políticos de Río Negro. Dos días después ingresó a la Comisión de Asuntos Constitucionales y Legislación General, presidida por el legislador oficialista Carlos Valeri.
El expediente fue enviado el 12 de mayo a la Dirección de Asuntos Electorales, que funciona dentro del ministerio conducido por Agustín Ríos. Desde entonces no hubo un dictamen conocido. Cambia Río Negro también presentó una nota el 17 de junio para consultar por el trámite, pero tampoco recibió una contestación de fondo.
La prórroga permite que la administración de Alberto Weretilneck postergue durante otros 30 días hábiles una definición que incide directamente sobre la próxima elección provincial. La solicitud se ampara en el artículo 2 de la Ley K 2216, pero no incluye avances preliminares ni precisa qué información resta reunir para responder.
El argumento técnico aparece después de varios meses de inactividad administrativa. El proyecto llegó al Ministerio de Gobierno en mayo y la primera nota opositora fue presentada en junio. Pese a ese recorrido, el Ejecutivo comunicó recién en septiembre que necesita un plazo adicional para completar el análisis solicitado por la Legislatura.


En Cambia Río Negro interpretan que la demora no es únicamente operativa. La Boleta Única Papel cambia las condiciones de competencia, reduce la incidencia de los aparatos partidarios en la distribución de boletas y modifica la estrategia electoral de las fuerzas provinciales. Resolver su aplicación también supone definir parte de las reglas con las que el oficialismo buscará conservar el poder.
El pedido opositor exige conocer si existen estudios sobre la factibilidad técnica, logística, económica y financiera del nuevo sistema. También reclama una comparación entre el costo de las actuales boletas partidarias y el presupuesto necesario para implementar la Boleta Única Papel en todo el territorio rionegrino.
La consulta más sensible es política. Los legisladores quieren saber si el Ejecutivo respalda una modificación del Código Electoral para aplicar la BUP en 2027 o si analiza una reforma diferente. También solicitaron la posición jurídica de la provincia ante la Ley Nacional 27.781 y la Acordada Extraordinaria 148/2025 de la Cámara Nacional Electoral.
La discusión atraviesa al oficialismo cuando todavía no existe una definición pública sobre la candidatura a la Gobernación. Mientras Alberto Weretilneck sostiene que Juntos Somos Río Negro aún no eligió postulante, la oposición busca impedir que las reglas electorales queden sujetas a los tiempos de esa interna. Por ahora, el Gobierno ganó 30 días y la respuesta volvió a quedar postergada.