Por: Redacción
a Cámara de Diputados aprobó durante la madrugada la nueva ley de Inocencia Fiscal, una iniciativa impulsada por el Gobierno nacional para ampliar el universo de contribuyentes que podrán ingresar al Régimen Simplificado del Impuesto a las Ganancias. El proyecto obtuvo 139 votos a favor, 110 en contra y dos abstenciones y ahora deberá ser tratado por el Senado.
La iniciativa representa un nuevo intento de la administración de Javier Milei por incorporar al sistema financiero los denominados “dólares del colchón”, es decir, los ahorros que permanecen fuera del circuito formal. El ministro de Economía, Luis Caputo, había estimado que los argentinos conservan alrededor de US$170.000 millones en esa situación.

Uno de los principales cambios del proyecto es la eliminación de los límites que regían hasta ahora para acceder al régimen. La propuesta habilita a que todas las personas humanas y sucesiones indivisas residentes en el país puedan optar por la modalidad simplificada, sin topes de ingresos ni patrimonio.
Hasta el momento, el beneficio estaba limitado a contribuyentes con ingresos anuales de hasta $1.000 millones y un patrimonio máximo de $10.000 millones. La nueva norma también extiende el plazo para acceder al régimen hasta el 31 de diciembre de 2027.
El Gobierno busca así relanzar un esquema que, hasta ahora, tuvo una adhesión inferior a las expectativas oficiales. Según datos informados por ARCA, unas 330.000 personas iniciaron el proceso para incorporarse al sistema de declaración jurada simplificada, aunque poco más de 170.000 completaron efectivamente la presentación.
El texto aprobado mantiene las facultades de fiscalización de ARCA sobre los contribuyentes de mayor capacidad económica o relevancia recaudatoria. Además, redefine el concepto de “discrepancia significativa”, que permitirá al organismo impugnar una declaración simplificada.
Ese criterio se aplicará cuando la revisión determine un incremento del impuesto o una reducción de quebrantos de al menos 15% respecto de lo declarado por el contribuyente.
Quienes adhieran al régimen deberán, además, realizar sus operaciones mediante el sistema financiero formal, utilizando medios de pago autorizados por el Banco Central o la Comisión Nacional de Valores.
El oficialismo contó con el acompañamiento del PRO, sectores de la UCR, Argentina Federal, Elijo Catamarca, Independencia, el MID y Producción y Trabajo. En contra votaron Unión por la Patria, la izquierda y legisladores de otros bloques opositores.
Durante el debate también se incorporó una reducción del 25% en las multas por infracciones formales para las pequeñas y medianas empresas.
Con la media sanción, el Gobierno logró una nueva victoria legislativa y avanzó con su estrategia para incentivar el ingreso de capitales no declarados al circuito formal. El desafío ahora será conseguir la aprobación del Senado y, principalmente, lograr que los contribuyentes respondan a un régimen que en su primera etapa no alcanzó la adhesión esperada por el Ministerio de Economía.