Por: Redacción
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, reunió en Cipolletti a intendentes, dirigentes políticos, representantes sindicales y referentes del sector productivo para explicar los alcances del acuerdo con el Gobierno nacional por el traspaso de las rutas 22 y 151. El convenio contempla que la Provincia asuma la administración de 518 kilómetros distribuidos en 13 tramos, luego de años de deterioro y reclamos por el estado de los corredores.
Durante el encuentro, Weretilneck presentó el traspaso como una oportunidad para que Río Negro pueda intervenir directamente sobre dos rutas estratégicas para la producción, el turismo y la conexión entre las localidades del Alto Valle y Valle Medio. Sin embargo, también reconoció que la recuperación no será inmediata y que antes de comenzar las obras será necesario completar proyectos, licitaciones, contratos y mecanismos de financiamiento.
La primera etapa estará enfocada en recuperar condiciones básicas de seguridad y transitabilidad. Según explicó el ministro de Obras y Servicios Públicos, Alejandro Echarren, abarcará unos 305 kilómetros y contemplará trabajos sobre calzada y banquinas, señalización y distintas medidas de seguridad vial.

El punto que ahora deberá atravesar la Legislatura es el financiamiento. El Ejecutivo provincial solicitará autorización para acceder a un crédito de hasta US$ 60 millones ante FONPLATA, destinado a las primeras intervenciones sobre los corredores cedidos por Nación.
El acuerdo tendrá una vigencia de 20 años y establece que los tramos que no tengan contratos u obras nacionales en ejecución deberán ser puestos a disposición de Río Negro en un plazo máximo de 60 días hábiles. Entre las prioridades mencionadas aparecen el sector de la conexión entre las rutas 22 y 250 en Choele Choel, la Ruta 151 entre Barda del Medio y Catriel y el conflictivo sector de Puente 83, en Cipolletti.
La discusión por el endeudamiento promete ocupar un lugar central en la Legislatura. El oficialismo deberá conseguir los votos para avanzar con el crédito y, al mismo tiempo, ratificar los convenios firmados con Nación y declarar la emergencia vial en los corredores transferidos.
El presidente del bloque de Juntos Somos Río Negro, Facundo López, tendrá un rol clave en ese tratamiento. Desde el oficialismo sostienen que el financiamiento internacional ya estaba aprobado, pero que no podía utilizarse mientras la Provincia no asumiera formalmente la posesión de las rutas.

El respaldo al traspaso no fue uniforme. Aunque intendentes de distintos espacios valoraron que la Provincia tome intervención sobre rutas que permanecen deterioradas, también surgieron cuestionamientos por el costo que deberá afrontar Río Negro para recuperar corredores que durante años estuvieron bajo jurisdicción nacional.
El intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler, respaldó la decisión y puso el foco en el puente ferroviario ubicado sobre la Ruta 151, donde los reiterados choques de camiones contra la estructura provocan interrupciones del Tren del Valle y problemas en el tránsito. Para el jefe comunal, resolver ese punto resulta prioritario para garantizar la continuidad y eventual ampliación del servicio ferroviario.
La intendenta de General Roca, María Emilia Soria, también acompañó el traspaso, aunque reclamó que el Gobierno nacional mantenga su responsabilidad financiera. Sostuvo que Río Negro recibirá rutas en condiciones de deterioro mientras Nación continúa reteniendo recursos provenientes del impuesto a los combustibles que, según planteó, deberían regresar a las provincias para financiar obras viales.

La intendenta de Catriel, Daniela Salzotto, fue todavía más crítica. Consideró positivo que la Provincia asuma el control de la Ruta 151, pero advirtió que todavía existen interrogantes sobre el contenido del convenio y sobre quién terminará pagando la recuperación de los corredores. También cuestionó la posibilidad de que el financiamiento recaiga sobre un crédito provincial o futuros peajes mientras Nación continúa recaudando fondos vinculados al combustible.
El traspaso de las rutas 22 y 151 deja así planteado un nuevo escenario: Río Negro tendrá mayor capacidad para decidir sobre corredores estratégicos, pero también deberá afrontar una parte importante del costo de recuperarlos. El debate que comienza en la Legislatura no será solamente sobre cuánto dinero necesita la Provincia, sino también sobre quién debe pagar por las rutas nacionales que llegan deterioradas al control provincial.