Por: Redacción
El deterioro de la Ruta Nacional 40 entre Bariloche y El Bolsón volvió a instalar un reclamo que excede el problema vial y empieza a transformarse en una discusión política entre Río Negro y el Gobierno nacional. El intendente de El Bolsón, Bruno Pogliano, advirtió que el estado de la traza es crítico y pidió que el gobernador Alberto Weretilneck encabece las gestiones ante Nación para conseguir las obras necesarias. El tramo cuestionado comprende alrededor de 120 kilómetros y volvió a mostrar numerosos baches después de las intensas nevadas registradas en la cordillera. Pogliano habló de una situación "deplorable" y sostuvo que las condiciones actuales representan un riesgo para quienes circulan diariamente por uno de los principales corredores turísticos y productivos de la región.

El planteo de Pogliano tiene además un componente político. El intendente no solamente reclamó por el estado de la ruta: pidió expresamente que sea Weretilneck quien lleve el reclamo ante el Gobierno de Javier Milei.
La demanda adquiere especial relevancia porque el deterioro de las rutas nacionales se convirtió en uno de los principales puntos de conflicto entre las provincias y la administración libertaria. Río Negro viene reclamando por obras, mantenimiento y transferencia de corredores nacionales, mientras Nación redujo fuertemente su participación en infraestructura vial.
En este caso, además, existe un antecedente concreto. Cuando Weretilneck era senador nacional, en 2023, presentó junto con otros actores un amparo colectivo ante la Justicia Federal luego de que el Concejo Deliberante de El Bolsón declarara la emergencia vial por las condiciones de la Ruta 40. El objetivo era exigirle al Estado nacional las tareas de mantenimiento necesarias.
Por eso, el pedido actual tiene una lectura inevitable: el mismo gobernador que en su etapa como senador había llevado el reclamo a la Justicia ahora es quien debe gestionar una respuesta política ante la Casa Rosada.
La Ruta 40 no es solamente una vía de comunicación entre localidades cordilleranas. El corredor resulta fundamental para el turismo, el transporte y la conexión entre Bariloche, El Bolsón y la Comarca Andina.
Su deterioro genera consecuencias que exceden a los automovilistas. Una ruta en malas condiciones afecta la circulación turística, el transporte de mercaderías, la actividad comercial y la conexión cotidiana de quienes viven en las localidades ubicadas a ambos lados de la traza.
El problema también aparece en un momento en que el Gobierno provincial analiza con Nación distintas alternativas para hacerse cargo de rutas nacionales, en un contexto de discusión por el traspaso de corredores y por quién debe asumir los costos de mantenimiento. Río Negro ya evalúa mecanismos similares para otras rutas, aunque esos procesos todavía enfrentan obstáculos.
La discusión de fondo es quién pone los recursos. Mientras Nación sostiene una política de fuerte reducción de la obra pública, las provincias reclaman que el retiro del Estado nacional no termine trasladando el costo de las obras a las administraciones locales.
El planteo sobre la Ruta 40 llega, además, en un momento particular de la relación política entre Weretilneck y la Casa Rosada. El gobernador rionegrino mantiene canales de negociación con Nación en distintos temas, pero también viene reclamando por obras y recursos que considera indispensables para la provincia.
La situación obliga al mandatario a moverse en un terreno complejo: debe reclamarle a Milei por infraestructura sin romper los canales de diálogo que Río Negro necesita para negociar otros recursos y obras.
El antecedente de la Ruta 40 vuelve especialmente sensible esa posición. Porque el reclamo no es nuevo y porque el propio Weretilneck ya había cuestionado el abandono de la traza desde otro lugar institucional.
Ahora, con Pogliano reclamando públicamente que el gobernador encabece las gestiones, la presión vuelve a caer sobre el Ejecutivo provincial. La pregunta ya no es solamente cuándo se reparará la Ruta 40, sino hasta dónde está dispuesto Weretilneck a confrontar con Nación para conseguir las obras que reclama Río Negro.