Por: Redacción
Un nuevo conflicto laboral tiene como escenario a Mirgor, uno de los principales grupos industriales con presencia en Tierra del Fuego. Trabajadores denunciaron que la empresa despidió a unos 300 operarios y que otros 28 representantes gremiales fueron impedidos de ingresar a las plantas ubicadas en Río Grande.
La medida se habría comunicado el viernes y comenzó a aplicarse este lunes. Como respuesta, los trabajadores iniciaron asambleas en las inmediaciones de las plantas y anticiparon nuevas reuniones para definir los pasos a seguir frente a las desvinculaciones.
En declaraciones a Radio Fueguina, el delegado gremial Gustavo Campias calificó la situación como “una situación horrible” y confirmó que la medida alcanzó también a representantes sindicales de las cuatro plantas del grupo.
“No vimos los telegramas, pero no dejaron pasar a cierta cantidad de compañeros”, señaló Campias, quien explicó que los trabajadores todavía aguardaban conocer formalmente los motivos de las cesantías comunicadas por la empresa.
Frente a la decisión patronal, los operarios comenzaron a organizar asambleas en las inmediaciones de las plantas. “Con asambleas en las afueras de la planta, luego habrá reuniones con el comité de huelga”, afirmó el dirigente sindical.
De acuerdo con el planteo de los trabajadores, el conflicto estaría relacionado con el reclamo del pago de un premio salarial que vienen solicitando desde marzo. Campias sostuvo que se trata de un concepto que los empleados cobran desde hace aproximadamente 15 años y que, por su continuidad, consideran incorporado a sus ingresos habituales.
“Es un premio que venimos pidiendo desde marzo por la vía diplomática”, explicó el delegado, quien señaló además que el monto reclamado rondaría los $2,5 millones por trabajador.
Según la versión de los empleados, la respuesta de la compañía habría incluido una propuesta de reducción salarial del 30%, además de los despidos y el rechazo al reclamo por el premio. Campias cuestionó la decisión y sostuvo que la conducción empresarial no mostró voluntad de abrir una instancia de negociación.

El delegado remarcó que los trabajadores todavía no conocen con precisión el argumento formal utilizado por la empresa para concretar las desvinculaciones debido a que, según afirmó, aún no recibieron los telegramas correspondientes.
“Nosotros veníamos reclamando desde marzo algo legítimo y, sin embargo, la empresa ni siquiera presentó voluntad para discutirlo”, sostuvo Campias.
Mientras aguardan mayor información sobre las cesantías, los trabajadores mantienen las asambleas y preparan nuevas reuniones gremiales. El conflicto suma así un nuevo capítulo a la situación laboral de las plantas de Mirgor en Río Grande, mientras los empleados buscan conocer los fundamentos de las medidas y definir una respuesta sindical.