La crisis energética golpea con fuerza a Tolhuin, en el corazón de Tierra del Fuego. En pleno invierno, más de 100 familias sufrieron la interrupción del servicio de gas luego de que la distribuidora Camuzzi ejecutara cortes por falta de pago, en un contexto marcado por el fuerte incremento de las tarifas y el deterioro del poder adquisitivo de los hogares.
El impacto de la medida se agravó por las condiciones climáticas extremas que atraviesa la provincia. Con temperaturas que llegaron a los 18 grados bajo cero, numerosas familias quedaron sin calefacción y sin posibilidad inmediata de recuperar el servicio, ya que la reconexión implica costos que, en muchos casos, superan el millón de pesos, una cifra equivalente al ingreso promedio de un grupo familiar de la localidad.
Desde el Municipio cuestionaron la modalidad utilizada por Camuzzi para comunicar los cortes. Según explicaron, muchos avisos fueron enviados únicamente por correo electrónico, lo que dejó a numerosos usuarios sin conocimiento de la situación hasta que el suministro ya había sido interrumpido.
La secretaria de Gobierno municipal, Ana Paula Cejas, sostuvo que el aumento sostenido de las tarifas dejó a muchas familias sin margen para afrontar las facturas. "Hay familias que ya no tienen forma de pagar esos aumentos. Los avisos de corte dejaron de entregarse de manera física y muchas personas, especialmente adultos mayores, se enteraron cuando ya les habían retirado el regulador de gas", señaló.
Frente a este escenario, el Municipio implementó un esquema de asistencia económica para ayudar a cancelar deudas y facilitar las reconexiones. Además, reforzó la entrega de leña a través de un programa social que actualmente alcanza a unas 75 familias, aunque las autoridades reconocen que la capacidad de respuesta es limitada frente al crecimiento de la demanda.
La restitución del suministro representa un obstáculo adicional para los vecinos afectados. Además de cancelar la deuda acumulada, deben afrontar inspecciones técnicas, revisión de instalaciones y trabajos realizados por gasistas matriculados, lo que eleva el costo total por encima del millón de pesos.
Ana Paula Cejas advirtió que el esfuerzo financiero del Municipio tampoco podrá sostenerse indefinidamente. "Si esta situación continúa, las partidas presupuestarias no alcanzarán. También estamos financiando con recursos propios obras de las que se retiró el Gobierno nacional", afirmó la funcionaria.

La gravedad del panorama quedó reflejada en las condiciones climáticas que enfrentaron los vecinos. "Tuvimos temperaturas de 18 grados bajo cero y había personas que llevaban dos días sin gas, incluso con el regulador retirado", agregó Cejas al describir la emergencia que atraviesa la ciudad.
Ante la situación, autoridades municipales mantuvieron reuniones con el defensor público oficial federal de Tierra del Fuego, José Bongiovanni, con el objetivo de coordinar acciones para proteger a las familias afectadas y garantizar el acceso a un servicio considerado esencial.
El funcionario explicó que la preocupación no se limita a los cortes por falta de pago, sino también a la forma en que se ejecutan. Según indicó, detectaron casos de personas mayores, pacientes con enfermedades graves y familias con niños pequeños que quedaron sin calefacción en plena ola polar. "Desde la perspectiva de los derechos humanos, los servicios públicos deben ser continuos y accesibles para garantizar la salud y una vida digna", sostuvo.
Mientras avanzan los pedidos de información dirigidos a Camuzzi y al Enargas, el reclamo apunta a encontrar mecanismos que permitan evitar nuevos cortes en situaciones de extrema vulnerabilidad. En una localidad de casi 10 mil habitantes, donde la actividad económica también se resiente por la caída del consumo y la crisis de sectores como la madera y el turismo, la combinación de tarifas elevadas y bajos ingresos mantiene en alerta a cientos de familias que deben elegir entre pagar los servicios básicos o cubrir otras necesidades esenciales.