Los gobiernos de Chubut y Río Negro firmaron un acuerdo para poner fin a un conflicto judicial de más de 25 años y avanzar con una obra energética clave para la Comarca Andina.
El convenio fue encabezado por los gobernadores Ignacio “Nacho” Torres y Alberto Weretilneck, y contempla la ejecución de una línea subterránea de doble terna de 33 kV entre las estaciones transformadoras El Coihue y Golondrinas.
La obra demandará una inversión superior a los $17 mil millones y comenzaría en los próximos 15 días.
El acuerdo surge de una deuda que Río Negro mantenía con Chubut desde la construcción del primer Gasoducto Cordillerano, un conflicto que terminó judicializado y llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Según el convenio, Río Negro deberá abonar a Chubut más de $27.463 millones. De ese total, unos $17.361 millones se destinarán a la obra de interconexión eléctrica, mientras que el saldo restante será cancelado mediante un plan de pagos.
El proyecto busca mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico regional, especialmente en localidades que durante años sufrieron cortes recurrentes, como Lago Puelo, El Hoyo, Epuyén, Las Golondrinas y El Bolsón.
La nueva infraestructura permitirá reemplazar generación térmica, reducir fallas provocadas por temporales, nieve, viento, caída de árboles o incendios forestales, y operar el sistema con mayor estabilidad.
También se prevé ampliar la Estación Transformadora Golondrinas, incorporar una salida exclusiva para abastecer a El Bolsón y construir la nueva Estación Transformadora Cerro Perito Moreno.
El acuerdo tiene una lectura política fuerte: dos provincias resolvieron una disputa histórica sin esperar una obra nacional. En una región donde la energía condiciona la vida cotidiana, el turismo y la producción, la interconexión aparece como una respuesta concreta a un problema que llevaba décadas sin solución.