El Gobierno de Santa Cruz resolvió otorgar por vía administrativa una recomposición salarial para la Policía provincial y el Servicio Penitenciario, luego de no alcanzar un acuerdo en el Consejo del Salario.
La decisión fue tomada tras varias semanas de negociación. Según el Ejecutivo, hubo siete reuniones y quince propuestas de incremento, pero un sector de la representación policial rechazó todas las ofertas.
Con la nueva resolución, un agente ingresante sin antigüedad pasará a cobrar $1.746.634 de bolsillo en los haberes de julio. Hasta ahora, el salario inicial era de $1.182.351, por lo que el Gobierno presentó la medida como una recomposición fuerte para los rangos más bajos.
La resolución también incorpora nuevos conceptos remunerativos discutidos durante la negociación, con el objetivo de modificar la composición del sueldo y mejorar el poder adquisitivo del personal.
El aumento, sin embargo, no desactivó la protesta. Las medidas de fuerza continúan y la tensión entre el Gobierno y sectores de la fuerza sigue sin resolverse.
Desde la Provincia advirtieron que los agentes que no se presenten a trabajar tendrán descuentos por los días no prestados. Al mismo tiempo, el Ejecutivo aseguró que mantendrá abierto el diálogo y que Claudio Vidal prevé reunirse con efectivos de distintas jerarquías y destinos.
La decisión muestra el límite de la negociación salarial: el Gobierno buscó cerrar el conflicto con una mejora por resolución, pero la falta de acuerdo deja una señal política incómoda. En un área sensible como seguridad, una recomposición impuesta puede ordenar la liquidación de haberes, aunque no necesariamente reconstruye confianza con la fuerza.