La apuesta de Neuquén al Gas Natural Licuado (GNL) superó una instancia clave en la Legislatura provincial. El proyecto que busca ratificar el acuerdo entre la Provincia e YPF obtuvo este martes despacho favorable por mayoría en un plenario de comisiones y quedó en condiciones de llegar al recinto.
La iniciativa, enviada por el Poder Ejecutivo, apunta a avanzar en un esquema de exportación de GNL que permita monetizar parte de la producción de Vaca Muerta en mercados internacionales. Para el oficialismo, se trata de un proyecto estratégico que puede abrir una nueva etapa para la economía neuquina. Para la oposición, en cambio, el convenio requiere más precisiones sobre regalías, beneficios fiscales y condiciones económicas para la Provincia.
El despacho fue emitido por las comisiones de Hidrocarburos, Energía y Comunicaciones; Asuntos Constitucionales y Justicia; y Hacienda y Presupuesto. La reunión fue encabezada por los diputados Damián Canuto, Ernesto Novoa y Zulma Reina, y se extendió durante varias horas por la cantidad de exposiciones y cuestionamientos.
Uno de los principales defensores del proyecto fue el diputado Francisco Lepore, quien sostuvo que se trata del primer desarrollo de estas características impulsado desde la Provincia. Según planteó, el acuerdo permitiría aumentar la producción de gas, generar empleo y dinamizar la actividad de pequeñas y medianas empresas vinculadas a la cadena hidrocarburífera.
El legislador puso especial énfasis en el posible impacto sobre localidades como Cutral Co y Plaza Huincul, históricamente ligadas a la actividad energética. Desde el oficialismo también remarcaron que el convenio prevé un esquema específico de regalías asociadas a la exportación de GNL, ajustado a la evolución del precio internacional del gas.
En esa línea, Ernesto Novoa consideró que la magnitud de las inversiones proyectadas representa una oportunidad para consolidar el perfil energético de Neuquén. El diputado Claudio Domínguez comparó el alcance del proyecto con el impacto que tuvo el desarrollo de Vaca Muerta tras el acuerdo que dio origen a Loma Campana, y sostuvo que el GNL podría marcar una nueva etapa de crecimiento para la provincia.
La oposición no rechazó necesariamente el desarrollo del GNL como política energética, pero sí cuestionó las condiciones del acuerdo. El diputado Darío Martínez aclaró que acompaña la idea de avanzar con el proyecto, aunque expresó reparos sobre la reducción del porcentaje de regalías y pidió información técnica adicional que justifique esa decisión.
También César Gass reclamó profundizar el análisis antes de emitir despacho y propuso convocar al presidente de YPF, Horacio Marín, para que exponga ante la Legislatura sobre los alcances del emprendimiento.
Desde los bloques de izquierda se cuestionó el tratamiento parlamentario y los beneficios otorgados a las empresas involucradas. La discusión volvió a poner sobre la mesa una tensión recurrente en Vaca Muerta: cómo atraer inversiones de escala global sin resignar capacidad de captura provincial sobre la renta hidrocarburífera.
El despacho favorable fue acompañado por Comunidad, MPN, Avanzar, PRO-NCN, Arriba Neuquén, Fuerza Libertaria, Neuquén Federal y Juntos. En contra votaron Unión por la Patria, Democracia Neuquén, Juntos por el Cambio-UCR, PTS-FIT-U y FIT-U.
Con el aval en comisiones, el proyecto quedó más cerca del recinto. El oficialismo buscará convertirlo en ley como una señal de previsibilidad para YPF y los futuros socios del esquema exportador. La oposición, mientras tanto, intentará instalar que el debate no es si Neuquén debe apostar al GNL, sino bajo qué condiciones económicas lo hará y cuánto de ese negocio quedará efectivamente en la provincia.