La Legislatura de Río Negro llega a una sesión de alto voltaje político. El oficialismo de Juntos Somos Río Negro buscará avanzar con más de veinte proyectos vinculados a inversiones, seguridad, educación, salud, producción y energía, mientras intenta contener una disputa interna que amenaza con modificar el equilibrio de fuerzas dentro del parlamento provincial.
El bloque que conduce Facundo López necesita sostener la dinámica legislativa en medio de un escenario cada vez más fragmentado. La discusión por el reconocimiento formal de nuevas bancadas —entre ellas Cambia Río Negro y La Libertad Avanza— terminó desplazando parte de la atención sobre el paquete de leyes que el gobierno de Alberto Weretilneck considera central para su gestión.

La tensión quedó expuesta en la comisión de Labor Parlamentaria, donde se debatió el pedido del sector vinculado a Aníbal Tortoriello para constituir Cambia Río Negro y el planteo de César Domínguez para formalizar el bloque libertario, al que recientemente se sumó la exlegisladora del PRO Martina Lacour.
Entre las iniciativas que llegarán al recinto se destaca la adhesión al régimen nacional para promover inversiones de micro, pequeñas y medianas empresas. El proyecto apunta a facilitar el acceso de las MiPyMEs a beneficios promocionales provinciales mediante un trámite simplificado para aquellas firmas que ya estén inscriptas a nivel nacional.
Otro expediente relevante está vinculado al uso especial de aguas provinciales para las represas Alicurá, El Chocón y Piedra del Águila. La propuesta incorpora una retribución equivalente al uno por ciento de las ventas de energía realizadas en el Mercado Eléctrico Mayorista, un punto seguido de cerca por sectores ligados al desarrollo energético y por municipios interesados en la discusión sobre regalías.
La agenda también incluye modificaciones a la Ley de Ejecución Penal para restringir beneficios a condenados por delitos violentos, la regulación del uso de teléfonos celulares en establecimientos educativos, la creación del Colegio de Psicólogos de Río Negro y beneficios para el laboratorio estatal Profarse.
Se trata de un temario amplio, con impacto institucional y económico, pero condicionado por el clima político que atraviesa a la Cámara. La sesión será una prueba para el oficialismo: necesita mostrar gestión legislativa sin que la disputa por los bloques termine dominando por completo el recinto.
El debate más sensible pasa por el reconocimiento de nuevas bancadas. Cambia Río Negro, encabezado por Patricia Mc Kidd y alineado con Tortoriello, reclama autonomía parlamentaria. En paralelo, el sector de César Domínguez busca que La Libertad Avanza obtenga idéntico tratamiento.
La aprobación de esos planteos modificaría la estructura política actual y abriría una etapa de mayor fragmentación. El oficialismo resiste el movimiento, pero no es el único. También expresaron reparos sectores como el PRO de Juan Martín, la ARI-Coalición Cívica de Javier Acevedo, la UCR de Lorena Matzen y Primero Río Negro, con Yolanda Mansilla.
A favor del reconocimiento aparecen el peronismo de Vamos con Todos, presidido por José Luis Berros, el bloque PJ-Nuevo Encuentro de Daniel Belloso y, naturalmente, los espacios interesados en obtener entidad propia.
Ante la falta de acuerdo, empezó a circular una salida transitoria: firmar un acta para postergar cualquier definición sobre los nuevos bloques y evitar una confrontación abierta en el recinto. La maniobra permitiría ganar tiempo, aunque difícilmente resuelva la disputa de fondo.
El conflicto se agravó con la salida de los legisladores barilochenses Marcela Abdala y Daniel Sanguinetti de Juntos Somos Río Negro. La decisión se conoció en la misma semana en que Weretilneck presentó al intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler, como nuevo presidente del partido, y al jefe comunal de Viedma, Marcos Castro, como vicepresidente.
Aunque el gobernador intentó restarle dramatismo a esos desprendimientos, vinculados a sectores referenciados en Gustavo Gennuso y Arabela Carreras, en los pasillos legislativos admiten preocupación por posibles nuevos saltos.
Formalmente, la Legislatura seguirá ordenada en siete bancadas: JSRN, Vamos con Todos, PJ-Nuevo Encuentro, ARI-Coalición Cívica, PRO, UCR y Primero Río Negro. En la práctica, sin embargo, el mapa político ya empezó a moverse. Cambia Río Negro, La Libertad Avanza y el desprendimiento de Abdala y Sanguinetti achican el margen de maniobra del oficialismo y anticipan una Legislatura más difícil de conducir.
La sesión de este jueves, entonces, no solo pondrá en juego un paquete de leyes clave para la gestión provincial. También medirá cuánto conserva Juntos Somos Río Negro de la disciplina legislativa que durante años le permitió ordenar la agenda parlamentaria sin sobresaltos.