sábado 06 de junio de 2026 - Edición Nº2740

Regional | 6 jun 2026

Política

Crisis en JSRN: Sanguinetti y González Abdala pegaron el portazo y arman un bloque propio

Los legisladores provinciales anunciaron su renuncia al partido liderado por Alberto Weretilneck. Difundieron un duro comunicado con fuertes críticas a la gestión de salud, seguridad y la "falta de debate interno".


A pocas horas de la asunción de las nuevas autoridades partidarias de Juntos Somos Río Negro (JSRN) en Cipolletti, el oficialismo provincial sufrió una de las rupturas políticas más significativas de los últimos años. Los legisladores provinciales Marcela González Abdala y Daniel Sanguinetti oficializaron su salida del partido y del bloque oficialista en la Legislatura rionegrina para avanzar en la conformación de un espacio parlamentario propio.

La decisión fue comunicada a través de un extenso documento conjunto en el que ambos dirigentes, identificados históricamente con el sector político de la exgobernadora Arabela Carreras, explicaron que el alejamiento responde a un proceso de análisis que se extendió durante meses. “Nos vamos porque JUNTOS ya no es lo que fundamos”, afirmaron de manera categórica, marcando un quiebre que impacta directamente en la estructura política construida por el gobernador Alberto Weretilneck.

Duras críticas a la conducción de Juntos Somos Río Negro

En el pronunciamiento, González Abdala y Sanguinetti sostuvieron que los principios fundacionales del espacio provincialista fueron desplazados por una lógica centrada en intereses electorales de corto plazo. Según expresaron, el partido perdió capacidad de debate y dejó de representar la construcción colectiva que caracterizó sus primeros años.

“El debate interno dejó de existir. Dos o tres personas toman decisiones por una decena de intendentes, concejales y legisladores, sin construcción de consenso. Las mesas donde se decide el rumbo del partido y del gobierno son cada vez más chicas. El resto nos enteramos por los diarios”, cuestionaron en uno de los párrafos más duros del documento.

Los legisladores también señalaron que la agenda política del oficialismo se encuentra atravesada por la especulación electoral, mientras que los problemas cotidianos de los rionegrinos permanecen sin respuestas efectivas. En ese sentido, advirtieron sobre una creciente concentración de las decisiones partidarias y gubernamentales.
 

Salud, educación, seguridad y turismo: el diagnóstico de los legisladores

Además de las críticas políticas, el texto realiza una fuerte evaluación de la gestión provincial. En materia sanitaria, los dirigentes denunciaron un deterioro progresivo del sistema de salud pública y reclamaron medidas urgentes para revertir una situación que, según sostienen, afecta a distintas regiones de la provincia.

Respecto de la educación, plantearon la necesidad de impulsar “nuevos paradigmas” que permitan responder a los desafíos actuales del sistema educativo rionegrino. También apuntaron contra la situación de inseguridad, a la que calificaron como un problema creciente que requiere políticas integrales y acciones concretas para contener el avance del delito.

Otro de los puntos cuestionados fue el desempeño del área turística. González Abdala y Sanguinetti atribuyeron la crisis del sector a la falta de liderazgo político y a la inestabilidad en la conducción de organismos vinculados a la actividad. “Hoy la temporada baja nos golpea a todos”, remarcaron, reflejando además las preocupaciones expresadas por distintos actores del sector privado.
 

Nuevo bloque y reconfiguración del mapa político en Río Negro

La salida de ambos legisladores representa un golpe político para el oficialismo provincial, no sólo por la pérdida de dos bancas dentro del bloque de Juntos Somos Río Negro, sino también porque profundiza las diferencias internas que desde hace tiempo atraviesan a distintos sectores del partido.

Hacia el final del documento, los dirigentes dejaron abierta la posibilidad de construir una nueva alternativa política en Río Negro, reivindicando el perfil “genuinamente provincialista y desarrollista” que, según sostienen, caracterizó al espacio en sus orígenes. “Un Río Negro distinto es posible. Y es necesario”, concluyeron.

El pronunciamiento se produce en un momento de reacomodamiento político dentro del oficialismo y agrega incertidumbre sobre el futuro equilibrio de fuerzas en la Legislatura provincial, donde el gobierno de Alberto Weretilneck deberá afrontar ahora un escenario más complejo y con nuevas voces críticas surgidas desde sus propias filas.

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