Río Negro vuelve a posicionarse en el centro de la agenda energética nacional. El gobernador Alberto Weretilneck destacó la aprobación del ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) del Gasoducto Dedicado San Matías, una obra de US$1.300 millones que conectará Vaca Muerta con la costa rionegrina y será clave para avanzar en la exportación de gas natural licuado al mundo.
La decisión del Comité Evaluador del RIGI representa un nuevo paso dentro del proyecto de GNL que Southern Energy desarrollará en el Golfo San Matías, con participación de Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.
El Gasoducto Dedicado San Matías permitirá transportar gas natural desde la cuenca neuquina hasta la costa de Río Negro, donde abastecerá el sistema de unidades flotantes de licuefacción destinado a convertir el gas de Vaca Muerta en GNL para exportación.
La obra tendrá 471 kilómetros de extensión y una capacidad de transporte de 27 millones de metros cúbicos diarios. Se trata de una infraestructura central para completar la cadena exportadora: producción en Vaca Muerta, transporte hacia la costa rionegrina, licuefacción y salida hacia los mercados internacionales.
Para el gobierno provincial, el avance confirma el lugar estratégico de Río Negro como punto de salida de la energía argentina al mundo. En ese sentido, Weretilneck sostuvo que cada paso del proyecto consolida a la provincia como un destino confiable para las inversiones, con reglas claras y una visión de desarrollo de largo plazo.
El impacto de la obra no se limita al plano energético. Desde la provincia remarcan que el proyecto abrirá nuevas oportunidades de empleo, inversión y desarrollo para proveedores, contratistas y trabajadores vinculados a la actividad.
“Sabemos que falta y que queda mucho por hacer. Pero también sabemos que las grandes transformaciones empiezan así: con decisiones, inversiones y obras concretas que generan trabajo, desarrollo y oportunidades para los rionegrinos”, afirmó Alberto Weretilneck.
La aprobación del RIGI para el gasoducto se suma a otros avances del proyecto exportador de GNL en la costa rionegrina. Con este esquema, Río Negro busca consolidarse como una pieza clave del desarrollo energético nacional e internacional, no solo como territorio de paso, sino como plataforma de salida de uno de los recursos más importantes del país.
El desafío ahora será sostener los plazos de ejecución y convertir los anuncios en infraestructura concreta. Si el proyecto avanza según lo previsto, el Gasoducto San Matías podría marcar un antes y un después para la inserción de Argentina en el mercado global de GNL, con Río Negro como protagonista de esa nueva etapa.