Carlos “Indio” Solari, exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, murió este viernes a los 77 años en su casa de Parque Leloir. La noticia fue confirmada por la UFI N°2 de Ituzaingó, aunque las causas del fallecimiento no fueron informadas oficialmente.
El músico padecía Parkinson, una enfermedad que él mismo había hecho pública años atrás y que lo había alejado de los escenarios. Su familia no había emitido un comunicado al momento de conocerse la noticia.
La muerte del Indio marca el final de una de las trayectorias más singulares de la música argentina. Con Los Redondos, construyó un universo propio, atravesado por poesía, marginalidad, política, deseo, desencanto y una relación casi ritual con su público. Después de la disolución de la banda, continuó su camino con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, donde sostuvo una obra solista que mantuvo viva la mística ricotera.
Su última aparición pública fue a mediados de mayo, cuando recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires. La ceremonia se realizó sin su presencia física debido al avance de su enfermedad, pero Solari envió un video grabado con un mensaje de agradecimiento.
“Habla el Indio. Quería agradecerles por este medio, tanto al rectorado como a todos los que hicieron posible e impulsaron esta distinción, que me pone muy feliz. Le agradezco a la Universidad de Buenos Aires y también a quienes consideran que merezco este reconocimiento. Les mando un gran abrazo y muchas gracias”, expresó.
Durante el acto, la UBA repasó su trayectoria como líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y luego de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Ambos proyectos fueron destacados como hitos del rock nacional y como espacios de construcción de comunidad alrededor de sus canciones y recitales.
En los escenarios, su última presencia había sido en diciembre pasado, durante un recital de Los Fundamentalistas en La Plata. Allí apareció de manera sorpresiva a través de un video grabado e interpretó canciones como “Nike es la cultura”, “Tarea fina” y “Pool, Averna y Papusa”.
También dejó un saludo emotivo para sus seguidores. “Me acompañaron durante ese tiempo hasta que la Providencia quiso que se cruzara conmigo un par de cositas que me impiden… Ya saben ustedes de qué hablo, que no me permiten estar ahí y subir al escenario. Pero no quería dejar pasar este momento para jugar a que estoy con ustedes”, dijo entonces.
Pocos días antes de esa aparición, había hablado en una entrevista radial sobre la convivencia con el Parkinson. “Es una enfermedad que te obliga a aprender a vivir de nuevo. Cuando no tengo asistencia, tardo cuarenta minutos en ponerme un sweater”, contó.
Dueño de una voz inconfundible y de una escritura que expandió los límites del rock argentino, Carlos “Indio” Solari deja una obra que atravesó generaciones y una relación con el público difícil de comparar. En su última aparición junto a Los Fundamentalistas, había resumido ese vínculo con una frase que hoy vuelve como despedida: “Los quiero mucho, los respeto mucho como público. Son de los mejores del planeta”.