miércoles 03 de junio de 2026 - Edición Nº2737

Internacional | 3 jun 2026

Golfo en crisis

Irán atacó Kuwait y Estados Unidos bombardeó cerca de Ormuz: escala la tensión en el Golfo

Kuwait reportó un muerto, más de 60 heridos y daños en su aeropuerto, mientras el petróleo volvió a subir por el cierre parcial de Ormuz.


Las tensiones en el Golfo Pérsico volvieron a escalar este miércoles después de que Irán lanzara ataques contra Kuwait, con daños en su aeropuerto y misiones diplomáticas, mientras Estados Unidos respondió con bombardeos cerca del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.

El episodio dejó al menos una persona muerta y más de 60 heridos, según autoridades kuwaitíes y medios estatales. Los vuelos en el Aeropuerto Internacional de Kuwait fueron suspendidos de manera temporal por los daños provocados por drones y misiles, aunque luego la autoridad de aviación civil informó que Kuwait Airways y Jazeera Airways comenzaban a retomar operaciones bajo nuevas medidas de seguridad.

La nueva ofensiva golpeó de inmediato al mercado energético. El petróleo subió más de 2% en medio de la incertidumbre por el cierre parcial de Ormuz, por donde antes de la guerra circulaba cerca de una quinta parte de los cargamentos mundiales de petróleo y gas natural licuado.
 

Ormuz, el punto que convierte la guerra en problema global
 

El conflicto en el Golfo dejó de ser solo una disputa militar regional. Cada nuevo ataque sobre Kuwait, Baréin o las inmediaciones de Ormuz impacta sobre una arteria central del comercio energético mundial. Por eso, la tensión entre Irán y Estados Unidos se mide también en el precio del crudo, en la seguridad de los buques y en la capacidad de las potencias para evitar que una escalada militar derive en una crisis de suministro.

Medios iraníes informaron que la Guardia Revolucionaria atacó el cuartel general de la Quinta Flota de Estados Unidos en Baréin, una base aérea estadounidense y una embarcación identificada como Panaya. Sin embargo, el Comando Central de Estados Unidos negó que sus bases hubieran sido alcanzadas y aseguró que los misiles balísticos iraníes no impactaron sus objetivos en la región.

El CENTCOM afirmó además que realizó una nueva ronda de “ataques defensivos” en el sur de Irán, contra sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones que, según Washington, intentaban colocar minas. También confirmó bombardeos en la isla de Qeshm, próxima al estrecho.
 

Un alto el fuego cada vez más frágil
 

Los ataques vuelven a poner en cuestión el alto el fuego acordado a comienzos de abril, que ya venía mostrando señales de agotamiento. Desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero, Irán atacó en varias ocasiones objetivos en la región del Golfo, donde se concentran bases militares estadounidenses y aliados estratégicos de Washington.

La semana pasada, Irán y Estados Unidos habían dado señales de avance hacia un principio de acuerdo para detener la guerra y reabrir Ormuz. Pero el entendimiento nunca llegó a firmarse y las condiciones planteadas por Teherán mantienen trabado el proceso.

Mohsen Rezaei, asesor militar del líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, advirtió que Irán no permitirá que Estados Unidos “se extralimite” ni en las negociaciones ni en los términos del alto el fuego. Desde Emiratos Árabes Unidos, el asesor diplomático Anwar Gargash reclamó una respuesta firme y coordinada del Golfo ante los ataques contra Kuwait y Baréin.

El mensaje regional es claro: la ofensiva iraní ya no es leída como un episodio aislado contra un país, sino como una amenaza sobre el equilibrio completo del Golfo.
 

Trump habla de acuerdo, Teherán enfría la negociación
 

El presidente Donald Trump insiste en que las conversaciones continúan y asegura que su prioridad es impedir que Irán desarrolle armas nucleares. En una entrevista publicada este miércoles, afirmó incluso que Teherán aceptó no avanzar hacia un arma nuclear y que Khamenei participa de las negociaciones.

Pero desde Irán la versión es menos optimista. La agencia semioficial Tasnim informó que Teherán no respondió a los mensajes estadounidenses en los últimos días y que los intercambios a través de intermediarios quedaron suspendidos hasta que se cumplan las condiciones iraníes sobre Líbano.

El frente libanés agrega otra capa de inestabilidad. Israel mantuvo sus ataques contra posiciones vinculadas a Hezbolá y este miércoles drones israelíes mataron al menos a seis personas en el sur de Líbano, además de alcanzar un automóvil al sur de Beirut, según fuentes de seguridad libanesas.

La guerra ya dejó miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, y alteró rutas comerciales y energéticas de alcance global. En ese escenario, cada declaración de negociación convive con nuevos bombardeos, misiles interceptados y advertencias cruzadas.

La diplomacia intenta construir una salida, pero los hechos en el terreno empujan en dirección contraria. El ataque a Kuwait, la respuesta estadounidense cerca de Ormuz y la continuidad de los golpes israelíes en Líbano muestran un conflicto que se expande por capas: militar, energética, diplomática y política. El riesgo ya no es solo que fracase un alto el fuego. Es que la región se acostumbre a una guerra intermitente con impacto directo sobre el resto del mundo.

Más Noticias