El gobernador Alberto Weretilneck anunció que enviará el próximo lunes a la Legislatura de Río Negro el proyecto de ley para adherir al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), una herramienta impulsada por el Gobierno nacional para promover desembolsos productivos, acompañar a las pymes y generar empleo.
La iniciativa forma parte de la estrategia provincial para ofrecer condiciones más competitivas a empresas, productores, comerciantes, industrias y emprendedores que busquen invertir en el territorio rionegrino. El objetivo oficial es combinar los beneficios nacionales del régimen con instrumentos locales ya vigentes, como bonos fiscales, exenciones impositivas y mecanismos de promoción económica e industrial.
“Queremos que todos aquellos argentinos o extranjeros que quieran invertir en nuestra provincia tengan las mejores condiciones del interior del país”, afirmó Weretilneck en un mensaje publicado en sus redes sociales desde el Valle del Río Pichileufu, donde encabezó actividades vinculadas al sector productivo.
El anuncio llega en un momento en que las provincias compiten por captar proyectos productivos en un escenario económico exigente. Weretilneck busca que Río Negro no quede asociada únicamente a grandes iniciativas estratégicas, sino que también pueda atraer inversiones medianas en sectores con impacto territorial más amplio.
La apuesta apunta a la agricultura, la ganadería, el comercio y la industria, rubros que el gobierno provincial considera centrales para sostener empleo y ampliar la matriz económica. “Queremos que todas las inversiones que tengan que ver con la agricultura, la ganadería, el comercio y la industria miren hacia Río Negro”, sostuvo el mandatario.
El proyecto también intenta construir una señal política: mostrar previsibilidad, reglas claras y una provincia dispuesta a competir por capital productivo en el interior del país. Para el gobierno rionegrino, el desafío no es solo atraer empresas, sino convertir esas inversiones en trabajo local, incorporación tecnológica y crecimiento de pymes.
La adhesión al RIMI permitiría articular los incentivos nacionales con el régimen provincial de promoción económica e industrial. Esa combinación podría ofrecer alivio fiscal, facilidades administrativas y mejores condiciones para proyectos que no alcanzan la escala de las grandes inversiones, pero que pueden tener fuerte impacto en economías regionales.
En esa línea, Weretilneck buscó presentar la medida como parte de un rumbo productivo más amplio. “Sabemos que falta mucho, pero también sabemos que el crecimiento se construye con inversión, producción y trabajo. Río Negro tiene rumbo y tiene futuro”, afirmó.
La discusión quedará ahora en manos de la Legislatura, donde el oficialismo buscará avanzar con una adhesión que funciona como mensaje económico y político: en medio de un contexto difícil para muchos sectores, la provincia intenta mostrarse como un territorio abierto a nuevas inversiones, con beneficios propios y una estrategia orientada a sostener actividad y empleo.