jueves 21 de mayo de 2026 - Edición Nº2724

Regional | 21 may 2026

La pelea por 2027

Weretilneck vs. Tortoriello: cómo se reacomoda La Libertad Avanza en Río Negro

El diputado busca encabezar el armado de La Libertad Avanza en Río Negro y proyecta una candidatura a gobernador con apoyo de la mesa chica de Milei.


Aníbal Tortoriello ya empezó a moverse como candidato a gobernador de Río Negro para 2027. El diputado nacional, que tiene partido propio en la provincia, confía en que podrá encabezar el armado de La Libertad Avanza, aun cuando el mileísmo cuenta con otros dirigentes que también recorren el territorio y buscan lugar en la futura boleta.

Con casi 130 mil votos obtenidos en las últimas elecciones legislativas, Tortoriello quedó posicionado como uno de los principales referentes opositores de la provincia. Desde ese lugar, busca construir volumen para una revancha electoral contra Alberto Weretilneck y disputar el control de la Casa de Gobierno de Laprida y Belgrano.

 

Un armado territorial con sello libertario

Tortoriello asegura que viene trabajando con distintos sectores sociales y productivos. En su mapa aparecen cuatro ciudades clave: Viedma, Cipolletti, General Roca y Bariloche, los principales centros urbanos de Río Negro y territorios decisivos para cualquier proyecto provincial.

El eje de su discurso está puesto en el desarrollo productivo, el fortalecimiento del sector privado y la crítica a lo que define como una administración provincial concentrada, burocrática y sin planificación estratégica.

“Estamos trabajando fuerte con diferentes sectores de la sociedad”, sostuvo el diputado, que intenta presentarse como una alternativa liberal con identidad rionegrina.

 

Duras críticas a Weretilneck

Tortoriello apunta directamente contra el modelo de Juntos Somos Río Negro. Acusa a Weretilneck de manejar la provincia “a su antojo” y de no poner en el centro al sector productivo.

“Weretilneck maneja la provincia a su antojo, no se centra en el sector productivo de Río Negro que es tan importante en la provincia”, afirmó.

El mensaje busca marcar una línea de campaña: confrontar con un oficialismo provincial al que acusa de administrar poder, antes que desarrollo. En esa lectura, Río Negro tendría un potencial económico que no está siendo aprovechado por falta de decisión política, exceso de estructuras estatales y poca conexión con el sector privado.

 

Un “no” a los Soria y una búsqueda hacia el PRO

Aunque habla de construir un proyecto amplio, Tortoriello ya fija límites. Descarta una alianza con Martín Soria y María Emilia Soria, una posibilidad que en algún momento circuló en la política de la Patagonia norte.

Su apuesta está en otro lado: sectores del PRO, la Coalición Cívica, partidos vecinales y actores del sector privado. Es decir, un armado opositor no peronista, teñido de violeta, pero con raíces provinciales.

La estrategia apunta a aprovechar el clima nacional libertario sin quedar completamente absorbido por la lógica porteña de La Libertad Avanza.

 

La mesa chica de Milei, el factor decisivo

En el entorno de Tortoriello aseguran que la alianza con Javier Milei seguirá firme. Pero también saben que las candidaturas libertarias no se resolverán solo en Río Negro. Como ocurre en otras provincias, la última palabra estará en la mesa nacional donde pesan Karina Milei, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem.

Tortoriello confía en su buena relación con los Menem y cree tener una ventaja sobre otros referentes libertarios locales. En ese lote aparecen Enzo Fullone, Damián Torres y Lorena Villaverde, aunque cada uno con una situación distinta dentro del ecosistema libertario.

Fullone ya recorre el territorio y trabaja su propio armado. Torres aparece más enfocado en Viedma. Villaverde, en cambio, quedó golpeada dentro de la interna.

 

La pelea por el sello y el territorio

El diputado sabe que no alcanza con tener aval nacional. Para competir contra Weretilneck necesita estructura, fiscales, candidatos municipales y una red territorial capaz de sostener una campaña larga.

Por eso mira con especial atención a Bariloche, la ciudad más poblada de la provincia y uno de los territorios donde La Libertad Avanza cree tener mayor margen de crecimiento. En su equipo calculan que el espacio libertario tiene allí un piso cercano a los 20 puntos y podría trepar hasta los 35.

También busca conservar fuerza en Cipolletti, su base política, donde compite de manera directa por la referencia territorial con el propio gobernador.

 

Achicar el Estado, ordenar el gabinete

En línea con la retórica libertaria, Tortoriello propone reducir estructuras que considera innecesarias dentro del Estado provincial. Plantea que un eventual gobierno suyo debería tener equipos técnicos más chicos, ministerios más eficientes y funcionarios elegidos por capacidad.

“Integraría un equipo de gobierno con la gente más capacitada, los mejores, gente idónea. Nada de amiguismo como hace el oficialismo”, sostuvo.

La frase condensa uno de los ejes con los que buscará diferenciarse: menos estructura política, menos gasto administrativo y más orientación hacia salud, educación, seguridad y producción.

 

El desafío de arrebatarle votos al oficialismo

Tortoriello sabe que para ganarle a Weretilneck no alcanza con ordenar a los libertarios. Necesita perforar el electorado del oficialismo provincial, especialmente en sectores productivos, comerciales y urbanos que puedan estar cansados de la continuidad de Juntos Somos Río Negro.

Su apuesta es convertir la crítica al Estado provincial en una oferta de gestión. Pero ahí también aparece su mayor desafío: demostrar que el discurso de achicamiento estatal puede traducirse en respuestas concretas para una provincia extensa, desigual y atravesada por demandas de infraestructura, salud, educación, seguridad y obra pública.

 


Aníbal Tortoriello en la Cámara de Diputados.


 

Río Negro entra en modo 2027

Aunque falta mucho para la elección, la carrera por la gobernación ya empezó a moverse. Weretilneck conserva poder territorial y manejo institucional, pero la oposición busca reorganizarse en torno a una pregunta central: quién puede canalizar el voto de cambio sin quedar atrapado en la fragmentación.

Tortoriello quiere ocupar ese lugar. Se presenta como empresario, opositor, liberal y aliado del mileísmo, pero con una agenda provincial propia.

La disputa que viene no será solo entre nombres. Será entre dos modelos de poder: el esquema territorial de Weretilneck, que domina Río Negro desde hace años, y una oposición que intenta vestirse de violeta para convertir el clima nacional libertario en una alternativa real de gobierno provincial.

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