jueves 21 de mayo de 2026 - Edición Nº2724

Regional | 21 may 2026

El invierno del ajuste

Zona Fría: el recorte al gas golpeará también a la Patagonia TitZona Fría: el cambio en el gas que podría pegarle a toda la Patagonia

Aunque el beneficio se concentrará en la región, el subsidio ya no cubrirá toda la tarifa. Las boletas subirán en La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.


Los cambios en el Régimen de Zona Fría que impulsa La Libertad Avanza en el Congreso tendrán impacto directo en las boletas de gas de la Patagonia. Aunque el proyecto mantiene el beneficio para las provincias del sur, la modificación reduce el alcance real del subsidio: ya no se aplicaría sobre toda la tarifa, sino únicamente sobre el precio del gas.

En la práctica, eso significa que los hogares de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego podrían recibir facturas más altas durante el próximo invierno si el Senado convierte en ley la reforma que ya obtuvo aprobación en Diputados.

 

El subsidio seguirá, pero será menor

El punto central del proyecto es técnico, pero su efecto será muy concreto en el bolsillo. El régimen actual contempla descuentos sobre la tarifa de gas en zonas de bajas temperaturas. Con la reforma, el subsidio se calculará solo sobre el valor del gas natural y del gas propano por redes, dejando afuera otros componentes de la boleta, como transporte y distribución.

Es decir: la Patagonia seguirá dentro del esquema, pero con una cobertura más limitada.

Ese cambio puede parecer menor en el papel, pero para una región donde calefaccionarse no es una comodidad sino una necesidad básica, cualquier reducción del subsidio se traduce en un aumento real sobre las familias.

 

La Patagonia también pagará más

El discurso oficial presenta la reforma como una focalización del beneficio en las zonas más frías y en hogares vulnerables. Sin embargo, incluso en la zona fría histórica, el nuevo cálculo implicaría subas porque el descuento ya no se aplicará sobre el total de la factura.

Para los usuarios patagónicos, el impacto llegará en el momento más complejo: el invierno. En provincias donde las temperaturas extremas obligan a un consumo sostenido de gas durante varios meses, los topes y recortes pueden afectar directamente la economía doméstica.

El problema no es solo tarifario. Es territorial. La Patagonia produce energía, sostiene una parte decisiva del sistema energético nacional y, al mismo tiempo, enfrenta costos de vida más altos y condiciones climáticas que hacen indispensable el acceso al gas.

 

Las críticas del peronismo patagónico

Representantes del peronismo en la región rechazaron la modificación bajo la consigna “Para los patagónicos, lo que es de la Patagonia”. El planteo unificó a legisladores de distintas provincias del sur, que advirtieron sobre el impacto de la reforma en los hogares.

“Hace más de 100 años que nuestras provincias le dan energía al país. Este gobierno insiste en restringir nuestros derechos adquiridos y no estamos dispuestos a seguir siendo solo zona de sacrificio”, señalaron representantes de Unión por la Patria.

Entre quienes expresaron el rechazo aparecen Juan Pablo Luque y José Glinski, de Chubut; Andrea Fretes, de Tierra del Fuego; Moira Lanesan, Ana María Ianni y Juan Carlos Molina, de Santa Cruz; Adriana Serquis y Marcelo Mango, de Río Negro; y el neuquino Pablo Todero.

 


 

Frente a un nuevo intento del Gobierno Nacional de avanzar contra nuestro territorio patagónico, rechazamos cualquier modificación en la aplicación de Zona Fría en materia energética.

Como diputados y diputadas de la Patagonia demandamos la aplicación plena de derechos… pic.twitter.com/YCHPtsHkaC

— Juan Pablo Luque (@luquejuanpablo) May 20, 2026


 

“No hay invierno que se soporte con un tope”

Los legisladores opositores también cuestionaron que, bajo el argumento del equilibrio fiscal, el Gobierno avance con una nueva quita de subsidios en un servicio esencial.

“Con el discurso del equilibrio fiscal, desde 2023 se dolarizaron las tarifas y se avanzó en una quita brutal de subsidios que impactan en la economía de nuestras ciudades”, señalaron.

Uno de los puntos más fuertes del mensaje fue el rechazo a los topes de consumo. “Solo un patagónico entiende que con un tope de consumo no hay invierno que se soporte y nuestros inviernos son muy largos”, remarcaron en un video difundido en redes.

La frase resume el corazón del conflicto: una política tarifaria diseñada desde una lógica fiscal puede perder de vista las condiciones reales de vida en el territorio.

 

Qué pasará fuera de la Patagonia

El proyecto también modifica el esquema en otras provincias. En distritos como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Jujuy y La Rioja, el beneficio dejará de aplicarse de manera automática.

En esas zonas, solo podrán conservarlo los hogares de bajos ingresos incluidos en el nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados. Para el resto, la eliminación del descuento puede significar aumentos mucho más fuertes.

La reforma busca reducir el gasto público, pero el costo social recaerá sobre usuarios residenciales que ya vienen enfrentando subas acumuladas en servicios, alimentos, transporte y alquileres.

 

El otro capítulo: deudas de distribuidoras

La iniciativa también incluye un punto que generó debate: la condonación de deudas de distribuidoras de energía con Cammesa, compañías provinciales y municipales.

La secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, defendió esa parte del proyecto al señalar que las deudas fueron generadas por tarifas congeladas y que el plan busca evitar juicios contra el Estado por incumplimientos contractuales.

Ese contraste alimenta la crítica opositora: mientras se reduce el beneficio a usuarios residenciales, el proyecto también contiene mecanismos de alivio para empresas del sector energético.

 

El ajuste llega a la calefacción

El debate por Zona Fría vuelve a exponer una tensión central del programa económico oficial. El Gobierno busca recortar subsidios para ordenar las cuentas públicas, pero en regiones como la Patagonia la calefacción no es un gasto prescindible: es una condición básica para atravesar el invierno.

La discusión no es solamente cuánto ahorra el Estado. También es quién paga ese ahorro.

Si el Senado aprueba la reforma sin amortiguadores, el cambio se sentirá en millones de hogares. Y en la Patagonia, donde el gas forma parte de la vida cotidiana durante buena parte del año, el recorte puede convertirse en una nueva muestra de la distancia entre las planillas fiscales y la realidad concreta de las familias.

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