La paritaria estatal en Río Negro volvió a tensarse. La seccional provincial de UPCN rechazó la última oferta salarial del Gobierno y cuestionó con dureza el acuerdo convalidado por ATE en la Mesa de la Función Pública. El gremio reclamó una recomposición real, el pase de las sumas no remunerativas al básico y la devolución inmediata de lo adeudado en un solo pago y con actualización.
La definición surgió tras un encuentro de representantes de las 39 seccionales de UPCN, realizado este martes en Viedma, en las instalaciones del gremio ubicadas sobre la Ruta Provincial N° 1, camino al balneario El Cóndor.
Desde UPCN calificaron como “vergonzoso” y “entreguista” el acuerdo aceptado por ATE y aseguraron que no acompañarán una negociación que, según entienden, licúa los ingresos de los trabajadores estatales.
El punto más cuestionado es la metodología utilizada para calcular los aumentos. El gremio volvió a rechazar que se promedie el IPC nacional con el índice registrado en Río Negro, al considerar que esa fórmula reduce el impacto real de la recomposición salarial.
“No vamos a ser cómplices de la maniobra técnica de promediar el IPC de Viedma con el de Nación para liquidar aumentos a la baja, ignorando el costo de vida real que sufrimos en nuestra provincia”, señalaron en un comunicado.
La frase que ordena la postura de UPCN marca el tono del conflicto: “nuestro reclamo es gremial, pero la salida es política”. Con esa definición, el sindicato buscó elevar la discusión por encima de una disputa técnica de porcentajes y ubicarla en el terreno de la decisión gubernamental.
Para el gremio, el Ejecutivo provincial no puede seguir administrando el deterioro salarial con mecanismos que presentan como acuerdos lo que, en la práctica, consideran una pérdida de poder adquisitivo.
La crítica apunta también al rol de ATE, al que UPCN describió como un gremio “oficialista” por haber convalidado la propuesta del Gobierno.
Otro de los puntos que encendió el malestar fue el pago de recategorizaciones adeudadas desde 2020. Desde UPCN cuestionaron que se presente como un logro el pago en cuotas y con valores depreciados por el paso del tiempo.
El sindicato exige que la devolución de lo adeudado se realice en un solo pago y con actualización, para evitar que los trabajadores terminen cobrando montos erosionados por la inflación acumulada.
También reclamaron el traspaso de las sumas “en negro” al salario básico, una demanda histórica del sector estatal porque impacta sobre aguinaldo, jubilación, adicionales y estructura salarial futura.
UPCN también apuntó contra el manejo del pase a planta y la estabilidad laboral en áreas como Educación, Desarrollo Humano y SENAF. Según el gremio, esos derechos no pueden ser utilizados como herramientas de especulación electoral.
“El Estado provincial no puede seguir financiándose a costa del hambre de sus agentes ni utilizar la estabilidad laboral y el pase a planta como una herramienta de especulación electoral”, advirtieron.
La frase marca uno de los núcleos políticos del conflicto: para UPCN, el Gobierno administra las demandas laborales como moneda de negociación, mientras los salarios estatales siguen perdiendo frente al costo de vida.
El rechazo de UPCN deja a la paritaria rionegrina lejos de un cierre ordenado. Mientras el Gobierno intenta mostrar acuerdo con parte de la representación gremial, otro sector de los estatales denuncia que la oferta no alcanza y que la metodología de cálculo achica artificialmente los aumentos.
La disputa no se limita al porcentaje salarial. Incluye cómo se mide la inflación, qué pasa con las deudas acumuladas, qué parte del sueldo queda en el básico y qué uso político hace el Ejecutivo de la estabilidad laboral.
En ese escenario, UPCN busca instalar una advertencia clara: sin aumento real y sin reconocimiento pleno de lo adeudado, el conflicto estatal seguirá abierto en Río Negro.