El municipio de Patagones volvió a poner en agenda una discusión estratégica para el desarrollo del distrito: la definición del cupo de agua del Río Negro que le corresponde legalmente como parte bonaerense de la cuenca. El planteo busca ordenar el uso del recurso tanto para consumo humano como para fines productivos, en un contexto donde la infraestructura hídrica aparece como una necesidad cada vez más urgente.
El intendente Ricardo Marino recibió al asesor del Ministerio de Infraestructura bonaerense y coordinador de Cuencas Hídricas de la provincia, Alberto Gelene, en una reunión donde se analizaron proyectos clave para la región. Entre ellos, se destacó la posibilidad de avanzar con un acueducto de agua potable para la villa marítima 7 de Marzo, una obra considerada vital para mejorar el abastecimiento y proyectar el crecimiento de la localidad.
Durante el encuentro, Gelene explicó que su visita tuvo como objetivo acompañar las gestiones del intendente Marino y evaluar iniciativas vinculadas al acceso al agua, un recurso central para todo el distrito.
“Venimos a acompañar al intendente Marino, quien nos ha manifestado su interés por sumar soluciones a este recurso tan vital e importante para todo el distrito”, señaló el funcionario provincial. Además, confirmó que existen proyectos con avances técnicos relevantes, entre ellos el acueducto para Villa 7 de Marzo.
La discusión no se limita a una obra puntual. El eje de fondo es la necesidad de que Patagones logre una definición formal sobre el caudal que le corresponde dentro de la cuenca del Río Negro, una demanda que el distrito bonaerense arrastra desde hace años.
Gelene anticipó que participará en Cipolletti de una reunión del comité de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas, donde comenzarán las conversaciones para avanzar en el ordenamiento y administración del recurso hídrico.
El objetivo será discutir el cupo correspondiente a Patagones como integrante bonaerense de la cuenca, ya sea para consumo humano o para usos productivos. Se trata de un punto sensible porque el manejo del agua involucra intereses territoriales, productivos, ambientales y políticos entre distintas jurisdicciones.
La secretaria de Planeamiento, Obras y Servicios de Patagones, Pamela Baffoni, remarcó que el municipio viene trabajando de manera coordinada en los análisis técnicos y en la factibilidad de los proyectos.
Uno de los proyectos más relevantes sobre la mesa es la construcción de un acueducto para abastecer de agua potable a la Villa 7 de Marzo, una localidad marítima que necesita infraestructura básica para sostener su crecimiento y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
La iniciativa aparece como una respuesta concreta a una problemática de fondo: sin acceso ordenado y planificado al agua, el desarrollo urbano, turístico y productivo queda limitado.
Marino agradeció la visita de Gelene y también destacó el trabajo de Ariel Zvenger, representante bonaerense ante la AIC, quien acercó el proyecto. El intendente afirmó que es la primera vez que los integrantes de la cuenca se sientan a discutir “lo que por derecho le pertenece y beneficia a Patagones”.
Del encuentro participaron funcionarios municipales y representantes vinculados al manejo hídrico. Estuvieron el coordinador de Control y Políticas Públicas, Cristian Duarte; el secretario de Hacienda, Franco Balcarce; el secretario de Gobierno, Matías Pérez; la secretaria de Planeamiento, Obras y Servicios, Pamela Baffoni; el representante bonaerense de la AIC, Ariel Zvenger; el secretario técnico de la Autoridad de Cuencas, Horacio Collado; y el exintendente Ricardo Curetti.
La presencia de estos actores muestra que el tema dejó de ser una demanda aislada para convertirse en una agenda institucional más amplia, con impacto directo sobre la planificación territorial del distrito.
El reclamo de Patagones también se inscribe en una discusión más compleja dentro de la AIC. Desde hace tiempo, el distrito bonaerense busca acceder a un caudal oficial del Río Negro, pero las definiciones quedaron trabadas por desacuerdos interjurisdiccionales.
Uno de los puntos más sensibles es el pedido de Bahía Blanca, que pretende un cupo considerado excesivo por otros actores de la cuenca. Esa demanda abrió resistencias, especialmente frente a la posibilidad de derivar agua del Río Negro hacia el Río Colorado.
En años anteriores, el histórico representante neuquino en la AIC, Elías Sapag, rechazó con firmeza esa pretensión. Sus argumentos se apoyaron en la defensa de la soberanía provincial sobre el recurso y en el respeto del marco legal vigente.
La discusión por el cupo de agua del Río Negro no es solo técnica. También es política. Define quién accede al recurso, bajo qué condiciones, con qué prioridad y para qué modelo de desarrollo.
Para Patagones, avanzar en una definición formal permitiría planificar obras, fortalecer el abastecimiento humano y proyectar actividades productivas con mayor previsibilidad. Para el resto de las jurisdicciones, el desafío será equilibrar demandas locales, límites ambientales y derechos históricos sobre una cuenca estratégica.
El agua vuelve así al centro de la agenda regional. En un escenario de presión climática, expansión urbana y necesidades productivas crecientes, ordenar su administración ya no aparece como una opción administrativa, sino como una condición básica para el futuro de Patagones y de toda la cuenca.