El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a endurecer su postura frente a Irán y dejó en claro que no extenderá la tregua vigente si no se alcanza un acuerdo antes de su vencimiento. En un escenario marcado por la tensión militar y diplomática, el mandatario ratificó además que mantendrá el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz.
El cese al fuego, que había sido anunciado el pasado 7 de abril con una duración inicial de dos semanas, expirará el miércoles por la noche (hora del Este). En ese marco, Trump fue contundente: “No voy a dejar que me apresuren para alcanzar un mal acuerdo. Tenemos todo el tiempo del mundo”, afirmó, marcando una postura inflexible en plena negociación.
El líder estadounidense confirmó que no levantará las restricciones sobre el paso marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos neurálgicos para el comercio mundial de petróleo. “No lo abriré sino hasta que se firme un acuerdo”, aseguró, al tiempo que sostuvo que Irán busca desesperadamente la reapertura de esa vía clave.
La decisión ya comenzó a tener impacto en los mercados internacionales, con una suba en los precios del crudo ante el temor de una interrupción prolongada del suministro. A esto se suma la reciente incautación por parte de la Armada estadounidense de un buque con bandera iraní, lo que incrementa aún más la tensión en la región.
Trump también advirtió sobre una posible reanudación de los ataques si fracasan las negociaciones. “Si no hay acuerdo, ciertamente lo esperaría”, dijo, y lanzó una frase aún más alarmante: “Si se rompe la tregua, empezarán a explotar muchas bombas”.

En paralelo, el mandatario reforzó su narrativa política al asegurar que Estados Unidos está “ganando la guerra, por mucho”, según publicó en la red social Truth Social. Allí también afirmó que el gobierno iraní estaría perdiendo unos 500 millones de dólares diarios, una situación que calificó como insostenible.
Desde Teherán, el canciller Abbas Araghchi señaló que su país analizará los próximos pasos en función del desarrollo de las negociaciones y aseguró que están evaluando “todos los aspectos” del alto el fuego.

El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, por su parte, agradeció la mediación de Pakistán, aunque denunció “acciones provocadoras” por parte de Washington y posibles violaciones de la tregua. Además, advirtió sobre “amenazas y agresiones” contra embarcaciones iraníes y cuestionó las “posiciones contradictorias” de Estados Unidos.
En este contexto, Irán y Rusia coincidieron en la necesidad de sostener el alto el fuego y profundizar los esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada mayor. Mientras tanto, la incertidumbre global crece y el estrecho de Ormuz continúa en el centro de una crisis con impacto directo en la economía mundial.