El gobernador Alberto Weretilneck confirmó esta semana acuerdos con Pan American Energy y el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas para adecuar planes de estudio de los últimos años del nivel medio al perfil laboral que demanda el proyecto de exportación de GNL.
La secretaria de Educación, Silvia Arza, explicó que se desarrolla un relevamiento para actualizar normativas y diseños curriculares, con foco en la capacitación docente y en un enlace más fluido entre educación y empleo. Entre las líneas de trabajo mencionó un “mapeo” de la oferta educativa y de oportunidades productivas, entrevistas en institutos de formación docente y reformas ya aplicadas en escuelas técnicas y de adultos.
Arza sostuvo que los cambios buscan “fortalecer el intercambio federal, tomar experiencias positivas de otras provincias” y atender tres ejes principales: convivencia escolar, participación de las familias y formación docente. En este marco, adelantó la implementación en 2026 de un nuevo sistema de comunicación escolar por correo electrónico, en reemplazo del tradicional cuaderno.
Aunque reconoció que la terminalidad del nivel medio sigue siendo un desafío, defendió la orientación hacia el empleo: “No se trata solo de empleabilidad inmediata, sino de proyectos de vida, habilidades blandas y articulación con sistemas productivos locales como aliados pedagógicos”.
Críticas sindicales
La secretaria general de Unter, Silvana Inostroza, cuestionó el plan, al que calificó como “mediático” y sin debate real. “Claro que hace falta revisar qué tipo de educación queremos, pero nunca fuimos convocados. Son dichos, nada formal”, señaló.
La dirigente advirtió que la educación “no puede tener como objetivo principal capacitar para el empleo” y rechazó una mirada centrada en demandas de la actividad petrolera: “La escuela no puede ser un lugar donde simplemente se aprende a soldar caños”. Además, ratificó la postura crítica del gremio frente al extractivismo y al fracking.
Inostroza propuso que cualquier formación técnica vinculada a industrias como el petróleo o la minería se aborde “en un sentido amplio y profundo”, priorizando una educación “popular y emancipadora” que forme ciudadanos críticos.