El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, acordaron reabrir la discusión salarial para el último tramo del año el próximo 29 de septiembre. El encuentro entre ambos dirigentes se produjo en Buenos Aires y volvió a poner en escena un mecanismo de negociación que ya había generado cuestionamientos dentro del sindicalismo estatal.
La principal tensión pasa por la ausencia de UPCN en estos encuentros previos. El gremio viene cuestionando que Weretilneck y Aguiar mantengan reuniones antes de las paritarias y sostiene que ese esquema puede derivar en acuerdos definidos de antemano por fuera de la mesa formal de negociación.

La metodología utilizada durante la última negociación había sido similar: un contacto previo entre el gobernador y el dirigente nacional de ATE antes de la convocatoria formal. Aguiar, que fue secretario general de ATE Río Negro, actualmente integra la conducción nacional del gremio, mientras que Rodrigo Vicente ocupa la conducción provincial.
El encuentro del 29 de septiembre tendrá como objetivo definir una actualización salarial para los últimos meses de 2026. Todavía no está definido si el Gobierno provincial y ATE mantendrán el mecanismo aplicado durante este año, basado principalmente en la evolución de los índices oficiales de inflación, o si incorporarán otros parámetros para establecer el próximo incremento.
La definición vuelve a colocar a UPCN frente a un escenario que ya había generado fuertes críticas. El sindicato reclama que las negociaciones se desarrollen dentro de la mesa paritaria y cuestiona que algunos dirigentes lleguen a esa instancia con posiciones previamente acordadas.
La relación política entre Weretilneck y Aguiar es uno de los factores que atraviesan estas negociaciones. Los encuentros entre ambos dirigentes antes de cada reapertura salarial se convirtieron en una instancia habitual y generan malestar en el gremio que conduce Juan Carlos Scalesi.
En la última paritaria, UPCN directamente no participó de la discusión. Desde el sindicato vienen señalando que las reuniones previas entre el gobernador y el titular de ATE Nacional terminan condicionando la negociación formal y dejando a la organización en una posición de desventaja frente a los acuerdos que pueda alcanzar el Ejecutivo con el gremio estatal.
El nuevo encuentro del 29 de septiembre, por lo tanto, volverá a poner a prueba la relación entre el Gobierno rionegrino y los distintos sindicatos que representan a los empleados públicos. La discusión no estará limitada al porcentaje de aumento, sino también al mecanismo mediante el cual se construirá el acuerdo.

Mientras Weretilneck prepara la nueva instancia de negociación con ATE, el conflicto salarial también tiene otro frente abierto con la Unter. El gremio docente rechazó la última propuesta del Gobierno provincial y convocó a un paro al considerar insuficiente una actualización vinculada al índice de precios al consumidor.

El escenario deja al Ejecutivo rionegrino ante una nueva ronda de discusiones con los principales sindicatos estatales. ATE ya tiene fecha para sentarse a negociar, UPCN mantiene sus cuestionamientos al mecanismo y la Unter sostiene su rechazo a la última oferta.
La próxima paritaria del 29 de septiembre será, así, una nueva prueba para el esquema salarial de Río Negro. También permitirá observar si Weretilneck y Aguiar mantienen la dinámica de acercamiento previo o si el Gobierno modifica la estrategia para intentar ampliar el consenso entre los gremios estatales.
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