La inflación nacional de junio fue del 1,9%, según informó el INDEC, y quedó por debajo del 2,1% registrado en mayo. Con este dato, el índice acumuló una suba del 16,8% durante el primer semestre y alcanzó una variación interanual del 33,5%.
El número marca la primera vez en diez meses que el IPC perfora la barrera del 2% y confirma tres meses consecutivos de desaceleración, después del pico de 3,4% registrado en marzo.
Uno de los datos más relevantes fue la desaceleración de la inflación núcleo, que mide la tendencia estructural de los precios sin contar regulados ni estacionales. Ese indicador pasó del 1,9% en mayo al 1,6% en junio.
Los precios estacionales y regulados, en tanto, se mantuvieron prácticamente sin cambios, lo que ayudó a contener el índice general.
La menor variación mensual se registró en prendas de vestir y calzado, con 0,4%, seguida por comunicación, con 0,9%, y alimentos y bebidas no alcohólicas, con 1,3%. Este último dato fue clave, ya que los alimentos habían subido 2,5% en mayo.
En el otro extremo, la división con mayor aumento fue recreación y cultura, con 4,2%. Le siguieron vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 3,3%; bebidas alcohólicas y tabaco, con 3,1%; y salud, con 2,9%.
El dato general mejora la foto macroeconómica del Gobierno, pero todavía deja una tensión abierta: la inflación baja, aunque muchos precios esenciales siguen acumulando aumentos sobre salarios que todavía no recuperaron poder adquisitivo.