En plena temporada frutícola, la cadena logística que conecta los galpones de empaque del Alto Valle con el puerto de San Antonio Oeste quedó interrumpida por un paro de transportistas. La Cámara Patagónica de Empresas de Autotransporte de Cargas (CAPEAC) informó que dejó de prestar servicios a la terminal portuaria, en una medida que afecta directamente la salida de peras y manzanas hacia los mercados externos.
La decisión comenzó a regir el domingo a la medianoche e involucra a una flota de alrededor de 110 camiones, considerada clave para sostener el flujo exportador de la región.
Desde CAPEAC explicaron que la continuidad del servicio se volvió insostenible por el fuerte aumento de costos y por la falta de respuesta de las empresas exportadoras.
Según señalaron, el gasoil subió un 22% en los últimos 40 días, a lo que se sumaron mayores costos laborales y una caída en los márgenes operativos. En ese contexto, los dueños de los camiones reclamaron una actualización de tarifas que, aseguran, no fue reconocida por el sector exportador.
La entidad planteó tres puntos centrales para justificar la medida:
El presidente de la cámara, Aníbal Tortoriello, advirtió que en estas condiciones el servicio ya no puede sostenerse.
La paralización de los camiones golpea de lleno a la cadena exportadora regional, ya que este transporte especializado es el que lleva la fruta desde el Alto Valle hasta la terminal administrada por Patagonia Norte SA en San Antonio Oeste.
Si el conflicto se extiende, el riesgo inmediato es que haya demoras en los embarques, con pérdida de competitividad para la fruta de Río Negro y Neuquén en el exterior, justo en una etapa clave de la temporada.
Desde CAPEAC lamentaron haber llegado a esta instancia y señalaron que durante años mantuvieron una relación de diálogo fluido con la logística portuaria y el sector exportador. Sin embargo, afirmaron que en esta oportunidad no obtuvieron respuestas concretas a sus reclamos.
Por eso, advirtieron que no retomarán el servicio hasta que se revierta la situación y exista una propuesta que permita recomponer la ecuación económica del transporte.