El Sindicato de Petróleo, Gas Privado y Energías Renovables de Santa Cruz (SIPGER) resolvió iniciar un paro general por tiempo indeterminado en toda la provincia, tras una asamblea que reunió a unos 6.000 trabajadores. La medida surge en un contexto de fuerte malestar dentro del sector por la falta de inversiones, la caída de la actividad y la creciente incertidumbre sobre la continuidad laboral.
La decisión fue tomada luego de que el gremio denunciara incumplimientos por parte de las operadoras y reclamara una respuesta urgente tanto de las empresas como del Gobierno provincial.
Durante la asamblea, el secretario general Rafael Güenchenen cuestionó el desempeño de las operadoras y sostuvo que no se están cumpliendo los compromisos asumidos en los procesos de adjudicación de áreas.
Según planteó, existen planes de inversión y perforación previstos para 2026 que no se están ejecutando, lo que impacta de forma directa sobre la producción y sobre los puestos de trabajo en los yacimientos.
Uno de los puntos más fuertes del planteo sindical fue el rechazo a cualquier recorte de personal. Desde el gremio remarcaron que no aceptarán esquemas que impliquen pérdida de empleos y advirtieron que exigirán la reposición de cada puesto afectado.
Además, señalaron que la actividad no puede sostenerse con trabajadores fuera de los yacimientos y vincularon la caída del empleo con la falta de perforación y de inversiones concretas en la provincia.
El sindicato también reclamó una intervención activa del Gobierno provincial frente a los incumplimientos empresariales. En ese sentido, anticipó que pedirá la reversión de áreas en aquellos casos donde las operadoras no respeten los compromisos asumidos o avancen con despidos.
Para SIPGER, la provincia debe tener un rol más firme frente a un escenario que amenaza con profundizar la crisis en una actividad clave para la economía santacruceña.
Otro eje del conflicto es la discusión salarial. El gremio sumó a sus reclamos la apertura de paritarias, al considerar que la situación económica exige una actualización acorde.
A eso se agrega un dato que, según el sindicato, expone la gravedad del cuadro: hace cerca de dos años que no se realizan nuevos pozos en Santa Cruz. Esa caída en la perforación, remarcaron, compromete no solo la producción actual, sino también el futuro de la actividad en el mediano plazo.
La medida de fuerza comenzó a regir tras la votación de los trabajadores y se mantendrá hasta que exista una convocatoria a negociar. Así, el paro abre un nuevo frente de conflicto en la industria petrolera de Santa Cruz, en un momento de desaceleración, reclamos salariales y creciente preocupación por la continuidad laboral.