Río Negro avanza en una estrategia para instalarse como pieza central del mapa energético argentino, con un portafolio de proyectos que supera los USD 36.000 millones en inversiones previstas. La provincia apuesta a convertirse en uno de los principales nodos de exportación de hidrocarburos de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales, apoyándose en su ubicación estratégica y en infraestructura en desarrollo.
El paquete de iniciativas incluye desarrollos vinculados al petróleo y gas no convencional, infraestructura logística y obras de transporte y procesamiento. Entre los proyectos más relevantes se destacan:
Estos proyectos, en conjunto, conforman la base del plan provincial para posicionarse como hub energético nacional e internacional, integrando la producción de Vaca Muerta con infraestructura de clase mundial en la costa atlántica.
El gobernador Alberto Weretilneck viajó a Nueva York para presentar estas oportunidades durante la Argentina Week 2026, un evento que reúne a más de 300 líderes empresariales, fondos de inversión y organismos financieros. Allí expone el potencial energético, minero, logístico e industrial de la provincia.
Weretilneck destacó antes de partir:
“Río Negro tiene recursos, infraestructura estratégica y un rumbo claro para transformar sus potencialidades en desarrollo. Nuestro objetivo es acompañar al sector privado y generar condiciones para que las inversiones se traduzcan en más producción y más empleo”.
El mandatario comparte agenda con gobernadores de Neuquén, Chubut, Santa Cruz, Córdoba, Mendoza y otras provincias que también buscan atraer capitales para proyectos productivos.
La provincia apuesta a su proximidad con Vaca Muerta como ventaja clave. La cercanía al yacimiento permite:
Este enfoque busca transformar a Río Negro en una plataforma exportadora que complemente la producción neuquina y amplíe la capacidad de salida al mercado global.
Además del sector hidrocarburífero, la provincia promueve:
Con Vaca Muerta consolidada como el principal motor energético del país, Río Negro busca instalarse como actor indispensable en la cadena de valor: producir, transportar, industrializar y exportar. La misión en Nueva York apunta a captar capitales para acelerar esta transformación y asegurar que el impacto económico se traduzca en empleo local, desarrollo territorial y mayor competitividad.