Las bolsas de Europa y Asia volvieron a registrar fuertes retrocesos este martes en un clima financiero marcado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y el impacto directo sobre los precios internacionales de la energía. La combinación de tensión geopolítica, cierre de rutas estratégicas y volatilidad en materias primas golpea de lleno a los mercados globales.
En Europa, las principales plazas abrieron nuevamente en rojo:
El Euro Stoxx 50 cae alrededor del 4%, mientras que el Ibex 35 español se desploma un 5%, acumulando su mayor retroceso en once meses con más de 1.000 puntos perdidos en apenas dos ruedas desde el estallido del conflicto.
Asia también sufre el impacto: derrumbe en Seúl y caídas en Tokio y Hong Kong
En los mercados asiáticos la tendencia negativa se profundizó:
La incertidumbre global y el temor a un conflicto prolongado presionan a los inversores hacia activos de refugio y generan ventas masivas en acciones.
El petróleo sube hasta 6% y el gas europeo se dispara 30%
La tensión geopolítica se trasladó con fuerza al mercado energético. El gobierno iraní confirmó el bloqueo de la navegación en el estrecho de Ormuz, paso por donde circula el 20% del petróleo mundial, lo que impulsó una nueva escalada en los precios:
El gas europeo también continúa su rally alcista:
El aumento responde al cierre de una planta de gas natural licuado en Qatar, responsable del 20% de la oferta global por vía marítima.
Un escenario de máxima tensión para los mercados
La combinación de conflicto bélico, interrupción de rutas energéticas y volatilidad extrema coloca a los mercados en una de sus semanas más inestables del último año. La atención global está puesta en la evolución del estrecho de Ormuz y en la posibilidad de que la escalada militar derive en nuevas restricciones al comercio internacional.