El Gobierno rionegrino ya definió cuál será la base de su planteo ante los intendentes: conservar la fórmula actual de distribución de la coparticipación —que combina un tramo igualitario, otro atado a la población y un tercero vinculado a la recaudación municipal— pero actualizada con los datos del censo 2022. La propuesta será presentada este jueves en Casa de Gobierno.
La incorporación de los nuevos registros censales anticipa tensiones, ya que varios jefes comunales cuestionan abiertamente las cifras oficiales y sostienen que sus poblaciones reales son mayores a las informadas por el Indec.
Desde el Ejecutivo admiten que no existe un plazo definido para modificar el régimen, aunque reconocen que la actualización generará impactos negativos en numerosos municipios. Por ese motivo, el gobernador Alberto Weretilneck planteará un mecanismo de compensación temporal para amortiguar la caída de ingresos en las localidades más afectadas.
La postura del Gobierno y el inicio de la mesa técnica
El ministro de Gobierno y Trabajo, Agustín Ríos, confirmó que la intención oficial no es alterar la estructura del reparto, sino “mantenerla tal como está, incorporando los datos actualizados y abriendo una mesa de trabajo” que permita revisar cómo se distribuyen los fondos provinciales.
Ríos reconoció que habrá municipios que verán reducida su coparticipación. Aunque aclaró que no hay definiciones cerradas, aseguró que la Provincia no permitirá que “ninguno quede atrás” y que acompañará la transición “hasta que la situación se estabilice”.
Weretilneck anunciará este jueves un esquema de compensación para los municipios que sufran una merma, que será cubierto por el Tesoro provincial durante un período determinado.
La fórmula se mantendrá sin cambios:
El punto de conflicto es el componente poblacional, ya que los intendentes rechazan los datos del censo 2022.
Simulaciones, resistencias y un mapa desigual
Aunque el ministro evitó confirmaciones, admitió que Hacienda ya elaboró simulaciones con los nuevos índices. Los resultados muestran un escenario heterogéneo: algunos municipios registran incrementos importantes, otros apenas un 1% y varios sufrirán caídas que podrían ubicarse entre el 10% y el 15%.
El régimen vigente se basa en datos del censo 1991, con ajustes parciales del 2001. La actualización con los registros 2022 reconfigura por completo el mapa.
Quiénes ganan y quiénes pierden con el nuevo censo
Según el censo 2022, la población de Río Negro creció un 17,5%. Veinte municipios quedaron por debajo de ese promedio, lo que anticipa una pérdida relativa en la distribución.
Entre las ciudades grandes:
En cambio, el panorama es más complejo para:
Otros municipios con incrementos inferiores al promedio provincial incluyen Ramos Mexía, Huergo, Allen, Maquinchao, Mainqué, Cinco Saltos, Conesa, Sierra Colorada, Pomona, Chichinales, Ñorquinco, Cordero y Regina.
Del lado opuesto, los mayores crecimientos —y por lo tanto, los principales beneficiados— son:
Un debate que recién empieza
Ríos insistió en que el proceso se encarará “con diálogo y cercanía”, y que el objetivo es “gobernar con los intendentes, no en contra de ellos”. La reunión del jueves marcará el inicio formal de la discusión sobre un régimen que, con los nuevos datos, inevitablemente dejará ganadores y perdedores.