NACIONAL | 14 AGO 2023

POLíTICA

Los sectores populares y los jóvenes, claves en la victoria de Javier Milei

Hace años que la mayoría de los dirigentes políticos no se actualizan, donde el aburguesamiento y la economía, fueron las claves de la derrota del peronismo y la victoria de el liberalismo.




La contienda electoral de estas PASO 2023, dejó mucho que pensar de la política actual que está totalmente desactualizada, aburguesada y desinteresada. Estos comicios son un antes y un después, y la sorpresa de que ganó Javier Milei por más del 30% de los votos, tendría que generar una profunda reflexión desde la dirigencia que mira y decide solamente desde sus escritorios. Los votos de Milei vinieron de los sectores más humildes por el impacto de la economía y los barrios populares fueron el gran aglutinador de votos dejando a un peronismo perplejo por los resultados.

 

La batalla no esta perdida y eso esta claro, pero los dirigentes generacionales que toman las decisiones no se ponen realmente a escuchar a la sociedad. Un peronismo y kirchnerismo aburguesado, hizo que los humildes y los jóvenes, siempre fieles al modelo justicialista, en esta ocasión se volcaron a la derecha. La ausencia de la militancia y los dirigentes políticos en los barrios, hizo que lo reemplazarán las pantallas chicas de los celulares, invadidas por videos de Milei y sus “ideas” transmitidas por Tik Tok.

 

El gran perdedor sin dudas en esta elección es el peronismo, bajando cuantiosamente la cantidad de votos entre el 2019 y 2023. La elección de tercios como decía Cristina Fernández de Kirchner se dio tal cual. También cuando la dos veces presidenta decía a viva voz que los funcionarios y dirigentes gremiales y políticos tienen que caminar en los barrios y militar, fue un aviso y ese mismo se reflejo en las urnas este domingo.

 

Lo que está pasando con la política tradicional, es que se dejó a un lado a los jóvenes y a los sectores populares, aquellos que vagan en la incertidumbre por un futuro incierto y sin garantías. Sin militancia, sin recorrido y sin ideas firmes de como salir de este pozo, la desesperanza y una red social que hizo de gran publicista al estilo gran hermano, llevó a la victoria a un desquiciado como Javier Milei, robándole al menos unos 2 millones de votos al Peronismo.

 

Con 7 millones de votos que obtuvo la Libertad Avanza, la gran mayoría de ellos vinieron de los barrios más humildes del país, en todas las provincias los jóvenes en su gran espectro fueron a las urnas y pusieron la boleta violeta, pero distintas generaciones también accedieron a votar al economista liberal. Algo que tiene que replantearse el peronismo, es salir de ese aburguesamiento y buscar aquellos votos de los que le fueron “robados”.

 

Los jóvenes desamparados

La actitud de los más jóvenes en no tener un futuro certero y en el mundo de las redes sociales, el protagonista principal fue Milei, al que sin propuestas y con el discurso de “la casta política”, se adjudico de millones de votos, ganando en 17 de las 24 provincias del país. La falta de oportunidades, el no poder estudiar y trabajar, solo se quedaron con el proyecto de una “dolarización” generalizada y “legal” como propone la Libertad Avanza, y eso hace que se cautive los votos en los sectores más desprotegidos, quedando como el “Nuevo San Cayetano”, un personaje totalmente nefasto y políticamente incorrecto.

 

La aguja hipodérmica

Si hablamos de teorías, podemos incluir una de la comunicación social que inyecta desde modos de comunicar para que una acción se haga efectiva. En el mundo de las redes sociales donde a través de un celular todos y todas acceden a distintos contenidos, al no tener un norte seguro, Tik Tok se ganó la esperanza de los pobres, con discursos vacíos y lleno de odio, la desesperanza actuó e hizo valer de un castigo a la clase política que va a tener que ponerse a pensar y armar nuevas estrategias para salir a buscar aquellos votos que habitualmente eran de las corrientes políticas populares. La comunicación de la Libertad Avanza fue efectiva y cautivó estos 7 millones de votos inesperados, dejando en evidencia que las encuestas no supieron predecir un resultado certero sobre cada fuerza política.