Río Negro dio un nuevo paso legislativo para ampliar la protección ambiental de su costa atlántica. El proyecto para crear el Corredor de los 5 Grandes obtuvo dictamen favorable en comisiones de la Legislatura y avanzó hacia una posible aprobación que permitiría establecer la mayor área marina protegida de la provincia.
La iniciativa contempla preservar 2.730 kilómetros cuadrados de superficie marina y más de 130 kilómetros de costa en el Golfo San Matías. De concretarse, también representaría la creación de una nueva reserva costero-marina después de más de dos décadas, con un esquema de conservación que abarcaría distintos ambientes de la costa rionegrina.
El corredor conectará las áreas protegidas Punta Bermeja y Caleta de los Loros, Pozo Salado y Punta Mejillón. Además, incorporará sectores del estuario del río Negro y tendrá vinculación con la reserva municipal Acantilado de los Loros, en Viedma.
El objetivo es establecer una red de conservación que permita proteger ambientes marinos y costeros, además de mejorar las herramientas de control y monitoreo frente al crecimiento de las actividades humanas en la región.
El proyecto propone distintas categorías de manejo para ordenar los usos del territorio. La intención es compatibilizar la preservación de los ecosistemas con actividades como la pesca, el turismo, la navegación y la recreación, aunque el alcance de las restricciones dependerá de la regulación que se establezca para cada sector.

El nombre del corredor hace referencia a cinco especies emblemáticas del Mar Argentino: orcas, tiburones, delfines, ballenas y lobos marinos. Estos animales utilizan los ambientes de la costa rionegrina para alimentarse, reproducirse, descansar y desplazarse.
La propuesta cuenta con aportes científicos de la Fundación Cethus y del Grupo Condros, vinculado al Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (CIMAS). Sus investigaciones sobre la fauna marina de la región respaldan la importancia de preservar estos espacios.
La creación de un área protegida de esta magnitud permitiría avanzar en una estrategia de conservación a largo plazo. El desafío será traducir los objetivos ambientales en medidas concretas de seguimiento, fiscalización y manejo de las actividades que se desarrollan en el golfo.

La presentación ante las comisiones legislativas estuvo a cargo de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático y de representantes de la Fundación Por el Mar. El dictamen favorable constituyó un avance en el trámite parlamentario, pero no implica que la reserva ya haya sido creada: la iniciativa todavía debe completar el proceso legislativo correspondiente.
Si obtiene la aprobación definitiva, el Corredor de los 5 Grandes se convertirá en una herramienta central para la protección de la biodiversidad marina y costera de Río Negro. También podría incidir en la planificación del turismo y de las economías locales, al establecer criterios para el uso y la conservación de un extenso sector del litoral.
La discusión que se abre es cómo sostener esa protección en el tiempo, con controles efectivos y reglas claras para los distintos actores que utilizan el Golfo San Matías. Por ahora, el dictamen favorable acercó el proyecto a esa instancia, aunque su implementación dependerá de las decisiones legislativas y de la capacidad de gestión posterior.