El desarrollo de Vaca Muerta empieza a sumar propuestas que buscan extender el impacto económico de la industria hidrocarburífera hacia otras actividades. Once compañías petroleras presentaron 22 proyectos ante el gobierno de Neuquén: once están vinculados con la producción agrícola y ganadera, mientras que los restantes apuntan a tratar y reutilizar el agua generada por la actividad petrolera.
La presentación fue encabezada por el gobernador Rolando Figueroa y contó con iniciativas de YPF, Vista, Pan American Energy, Tecpetrol, Pluspetrol, Pampa Energía, TotalEnergies, Shell, Chevron, GeoPark y Phoenix Global Resources. Los proyectos ingresaron formalmente para su evaluación técnica, por lo que su implementación dependerá de la viabilidad de cada propuesta y de las inversiones necesarias.
Los once proyectos productivos contemplan el desarrollo de más de 200 hectáreas bajo riego, con experiencias piloto que superan las 40 hectáreas. La mayor parte de las propuestas está orientada a la producción de forraje, principalmente alfalfa y verdeos como mijo y moha, con el objetivo de abastecer a la ganadería regional y a los crianceros.
Las iniciativas se distribuyen en zonas vinculadas con la actividad hidrocarburífera, entre ellas Añelo, Rincón de Aranda, Bajo del Choique, Lindero Atravesado y Fortín de Piedra. La estrategia provincial busca aprovechar recursos y tierras disponibles para generar nuevas oportunidades económicas en localidades cercanas a los yacimientos.
Entre las propuestas también figura un polo de horticultura hidropónica de 4,4 hectáreas en San Patricio del Chañar. El proyecto estima una producción anual de 860 toneladas de hortalizas y la creación de 65 puestos de trabajo permanentes. Según sus impulsores, el sistema podría reducir hasta un 95% el consumo de agua respecto del riego tradicional a campo.
La diversificación no se limita a la producción de forraje y hortalizas. Entre las iniciativas presentadas se incluyó un proyecto forestal con álamos en una zona de meseta, pensado para contribuir al control de la erosión y a la captura de carbono.
Estas propuestas buscan aprovechar parte de la infraestructura, la capacidad de inversión y los recursos disponibles en la región para desarrollar actividades complementarias a los hidrocarburos. Sin embargo, su alcance dependerá de que los proyectos puedan sostenerse desde el punto de vista productivo, ambiental y económico.
El desafío para Neuquén es convertir las iniciativas piloto en emprendimientos capaces de generar empleo y abastecer mercados regionales. La presentación constituye un primer paso, pero todavía resta conocer qué proyectos recibirán aprobación y bajo qué condiciones se concretarán.
El segundo eje de las propuestas apunta a disminuir la demanda de agua dulce utilizada en las operaciones de fractura hidráulica. Las once empresas presentaron alternativas para tratar y reutilizar el agua de producción, con la meta de reemplazar al menos el 10% del agua dulce empleada en cada fractura.
Las tecnologías propuestas incluyen procesos de filtración, separación física, corrección química y clarificación. Los ensayos abarcan más de diez áreas de concesión de Vaca Muerta y presentan distintos niveles de desarrollo: una operadora ya validó en campo la reutilización de 7.990 metros cúbicos de agua por pozo, mientras que otra proyecta acumular unos 36.000 metros cúbicos reutilizados hacia febrero de 2027.
La reutilización del agua es uno de los desafíos ambientales y operativos de la expansión hidrocarburífera, tanto por la presión sobre los recursos hídricos como por la necesidad de gestionar los volúmenes de agua asociados a la producción. La efectividad de estas iniciativas deberá medirse a partir de los resultados técnicos, la calidad del agua tratada y el porcentaje de agua dulce que efectivamente logren sustituir.
Con los 22 proyectos en etapa de evaluación, el gobierno neuquino busca vincular el crecimiento de Vaca Muerta con nuevas actividades económicas y una utilización más eficiente de los recursos. El resultado dependerá de la capacidad de transformar los anuncios en inversiones concretas, producción sostenida y mejoras verificables en el uso del agua.