Río Negro busca consolidar su lugar en el desarrollo de Vaca Muerta, pero el desafío va más allá de facilitar el transporte de hidrocarburos hacia los puertos de exportación. En la primera jornada de la Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia 2026, en Neuquén, el gobierno de Alberto Weretilneck presentó sus proyectos industriales y logísticos con la intención de atraer inversiones y ampliar la participación provincial en el negocio energético.
La estrategia combina nuevas áreas hidrocarburíferas, infraestructura de exportación, zonas francas y parques industriales. Sin embargo, detrás de la promoción oficial aparece una discusión central: cuánto de la riqueza que genera Vaca Muerta quedará efectivamente en Río Negro y cuánto se limitará a atravesar su territorio. La disponibilidad de infraestructura y las ventajas geográficas son activos importantes, pero no garantizan por sí solos la radicación de empresas, la generación de empleo ni el desarrollo de proveedores locales.

Durante la exposición, la secretaria de Áreas Industriales y Zona Franca, Soledad Ponce, planteó la necesidad de avanzar hacia una mayor industrialización de los recursos energéticos. «Hoy los proyectos energéticos ya se están convirtiendo, están muy avanzados, pero todo el producto pasa por la provincia de Río Negro. Nosotros tenemos que empezar a pensar en que hay que darle un valor agregado a ese producto», afirmó.
La definición expone una de las principales limitaciones de la estrategia provincial: Río Negro ocupa una posición clave para la salida de la producción de Vaca Muerta, pero necesita transformar esa ventaja logística en actividad económica propia. Para lograrlo, no alcanza con promocionar oportunidades ante operadoras, contratistas y proveedores. También será necesario crear condiciones para que las inversiones se radiquen, se integren con empresas locales y generen puestos de trabajo sostenibles.La provincia presentó en el Espacio DUAM una herramienta interactiva para mostrar las áreas vinculadas con el desarrollo no convencional en territorio rionegrino. A ese potencial se suman el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y las iniciativas de exportación de gas natural licuado previstas para el golfo San Matías. Son proyectos de escala estratégica, aunque su impacto productivo provincial dependerá de cuánto empleo, contratación local y actividad industrial consigan movilizar.

Uno de los ejes de la presentación fue la futura Zona Franca de Punta Colorada, concebida como una plataforma para atraer actividades industriales, petroquímicas y logísticas vinculadas con la exportación. El proyecto contempla una superficie inicial de 432 hectáreas y otras 267 hectáreas identificadas para una eventual ampliación, en una ubicación próxima a los grandes desarrollos energéticos de la costa atlántica.
Ponce confirmó que la Provincia trabaja en los pliegos para convocar durante noviembre a una licitación nacional e internacional, de acuerdo con los anuncios realizados por Weretilneck. El proceso será una instancia clave para medir el interés empresarial y conocer qué condiciones se ofrecerán para concretar las inversiones.
La zona franca, sin embargo, todavía debe demostrar que puede convertirse en algo más que una expectativa asociada al boom exportador. La superficie disponible y la cercanía con los proyectos energéticos constituyen ventajas, pero el resultado dependerá de las empresas que se radiquen, las actividades que desarrollen y los compromisos de inversión que asuman. El desafío para el Gobierno provincial será evitar que la infraestructura se convierta en un corredor de exportación sin suficiente impacto sobre la economía rionegrina.
La estrategia oficial también contempla fortalecer los parques industriales existentes y promover nuevos espacios productivos, especialmente en el Alto Valle. Según explicó Ponce, la provincia cuenta con un marco regulatorio para adecuar instalaciones, impulsar desarrollos privados y ofrecer acompañamiento técnico e incentivos dentro del régimen de promoción económica.
Como avance concreto, la funcionaria anunció la aprobación de la prefactibilidad del primer parque industrial privado de Cipolletti. El paso habilita la continuidad del proyecto, aunque no equivale a su construcción ni asegura la instalación inmediata de empresas.
El punto crítico será determinar si estas iniciativas logran integrarse con la cadena de valor energética y generar oportunidades para las pequeñas y medianas empresas de Río Negro. En un escenario de grandes inversiones en petróleo, gas y exportación, la promoción industrial necesita resultados verificables: obras ejecutadas, empresas radicadas, proveedores incorporados y empleos creados. La apuesta de Weretilneck es posicionar a la provincia como una pieza central del desarrollo de Vaca Muerta; la medida de su éxito será cuánto valor consiga producir dentro de sus propias fronteras.