NACIONAL | 11 OCT 2026

ESTRATEGIA ELECTORAL

Martín Menem resiste los acuerdos electorales con los gobernadores y tensiona la interna libertaria

El presidente de Diputados defendió la construcción de La Libertad Avanza a largo plazo y cuestionó las alianzas que facilitarían la reelección de Javier Milei. La disputa amenaza con complicar la negociación para suspender las PASO y aprobar el Presupuesto 2027.




La negociación entre la Casa Rosada y los gobernadores aliados volvió a quedar atravesada por las diferencias internas de La Libertad Avanza. Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, defendió la construcción de una estructura política propia y dejó en claro sus reparos frente a los acuerdos electorales que podrían facilitar la continuidad de mandatarios provinciales a cambio de respaldo legislativo al Gobierno nacional.

“¿Queremos ganar una elección o queremos un país para los próximos 40 años?”, planteó Menem durante un encuentro partidario en Tigre. Y agregó: “Sería mucho más fácil avanzar y cerrar acuerdos rápidamente con cuanto gobernante se nos cruza y llegar a alianzas electorales”.

Sus declaraciones expusieron una diferencia estratégica que persiste en el oficialismo: priorizar los acuerdos con gobernadores para reunir votos en el Congreso o sostener candidaturas propias en las provincias, incluso a costa de complicar las negociaciones políticas.

El conflicto tiene consecuencias inmediatas. La Casa Rosada necesita avanzar con la suspensión de las PASO y conseguir apoyos para el Presupuesto 2027, dos objetivos que requieren entendimientos con sectores que también compiten electoralmente con los libertarios.
 

Martín Menem pone límites a los acuerdos con los gobernadores

La postura del titular de Diputados se contrapone con la estrategia de acercamiento a los mandatarios provinciales que impulsa Diego Santilli desde su desembarco en el gabinete. El ministro tiene la misión de construir una mayoría legislativa mediante negociaciones que incluyen reclamos por obras públicas, transferencias de fondos y deudas pendientes con las provincias.

En ese esquema, la suspensión de las primarias aparece como una pieza central. Para algunos gobernadores, eliminar las PASO podría facilitar la organización de sus propios espacios políticos y reducir las disputas internas. Para el Gobierno, en cambio, la iniciativa forma parte de una negociación más amplia para asegurar respaldos parlamentarios y mejorar las condiciones políticas de cara a 2027.

La resistencia de Menem apunta a evitar que La Libertad Avanza renuncie a competir con candidatos propios en distritos donde los acuerdos podrían fortalecer a sus aliados. Entre los dirigentes mencionados en esa discusión aparecen Nadia Márquez, en Neuquén; Gabriel Bornoroni, en Córdoba; Luis Petri, en Mendoza; y Emilia Orozco, en Salta.

El dilema es político y electoral: una alianza puede aportar votos en el Congreso, pero también limitar la expansión territorial del oficialismo. La conducción libertaria todavía debe resolver cómo compatibilizar esos dos objetivos.


 

La interna libertaria vuelve a exponer dos estrategias

Las diferencias remiten a una disputa que atraviesa al oficialismo desde el año pasado. Por un lado, Santiago Caputo defendió una estrategia de acuerdos con gobernadores aliados para ampliar la base política del Gobierno y evitar enfrentamientos electorales que pudieran resultar costosos. Por otro, el sector vinculado con Karina Milei y los riojanos Martín y Lule Menem impulsó una construcción territorial centrada en la identidad propia de La Libertad Avanza.

El acercamiento de Santilli a los mandatarios provinciales parecía abrir una nueva etapa de negociación. Sin embargo, las conversaciones todavía no se tradujeron en un entendimiento definitivo. La falta de avances concretos después del viaje presidencial a París alimentó las dudas de los gobernadores sobre la voluntad del oficialismo de cumplir los compromisos políticos.

En ese contexto, las palabras de Menem fueron interpretadas como una señal de que las diferencias internas siguen vigentes. La discusión no se limita a cómo ganar las próximas elecciones, sino que incluye el control de la estructura partidaria y el liderazgo del proyecto libertario más allá del actual mandato presidencial.

La tensión también tiene una dimensión de largo plazo. Dentro del oficialismo conviven la prioridad de garantizar la reelección de Javier Milei en 2027 y la intención de consolidar una fuerza política con autonomía frente a los aliados provinciales. La dificultad consiste en avanzar simultáneamente en ambos frentes sin deteriorar los acuerdos parlamentarios.
 

La suspensión de las PASO y el Presupuesto 2027, bajo presión

Santilli debe reunir los apoyos necesarios para avanzar con la suspensión de las PASO y negociar el Presupuesto 2027. El camino legislativo, sin embargo, continúa abierto: la propuesta sobre las primarias necesita construir una mayoría en el Senado, donde el oficialismo busca sumar a legisladores radicales y otros sectores dialoguistas.

Los gobernadores radicales Alfredo Cornejo, Gustavo Valdés y Maximiliano Pullaro expresaron públicamente su respaldo a la suspensión de las primarias, aunque el apoyo político todavía debe traducirse en votos concretos de sus bloques legislativos. Esa diferencia entre los anuncios y las decisiones parlamentarias agrega incertidumbre a las negociaciones.

Durante los últimos meses, las conversaciones incluyeron a mandatarios como Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz y Juan Pablo Valdés, además de contactos con otros gobernadores. En la mesa se mezclan las demandas provinciales por recursos y obras con las necesidades electorales del Gobierno nacional.

La advertencia de Menem vuelve más complejo ese escenario. Si La Libertad Avanza decide competir con listas propias en todos los distritos, los gobernadores podrían tener menos incentivos para facilitar los proyectos del Ejecutivo. Si, en cambio, el oficialismo prioriza los acuerdos, deberá aceptar límites a su expansión territorial.

La negociación entra así en una etapa en la que el Gobierno tendrá que definir qué está dispuesto a ceder para reunir los votos que necesita. La disputa ya no es solamente por las PASO: también pone en juego la relación entre Milei, su conducción partidaria y los gobernadores de los que depende parte de su agenda legislativa.