La relación comercial entre Punta Arenas y las Islas Malvinas sumó un nuevo capítulo y volvió a quedar bajo la mirada de Argentina. Unos 40 empresarios y representantes vinculados al archipiélago participan este lunes y martes de una ronda de negocios con firmas de la Región de Magallanes, en un encuentro que busca ampliar el intercambio y preparar nuevos acuerdos comerciales.
La actividad ocurre mientras una naviera chilena avanza con el proyecto para restablecer en noviembre una conexión marítima directa entre Punta Arenas y las islas. La combinación de negocios y transporte abre un nuevo canal de abastecimiento para el archipiélago y agrega un componente económico a una disputa de soberanía que Argentina mantiene con el Reino Unido.
El encuentro se denomina Punta Arenas Business Showroom y fue impulsado por la Falkland Islands Development Corporation (FIDC), organismo dedicado al desarrollo económico de las islas. La delegación incluye representantes de sectores como pesca, construcción, comercio, turismo y servicios marítimos.
Del otro lado de la mesa participan empresas de Magallanes interesadas en ofrecer alimentos, materiales de construcción, repuestos y distintos servicios. La intención es ampliar los vínculos comerciales y aprovechar la cercanía geográfica entre la ciudad chilena y el archipiélago.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, sintetizó el objetivo de la iniciativa con una frase que expone el alcance comercial buscado: “Vamos a hacer como el gran supermercado, el gran home center de la isla para los habitantes de la isla”.

La ronda no ocurre de manera aislada. El encuentro antecede al proyecto de una nueva ruta marítima entre Punta Arenas y Puerto Argentino, que una naviera chilena prevé comenzar a operar en noviembre. La conexión permitiría transportar mercaderías de manera directa y podría darle continuidad logística a los acuerdos comerciales que surjan de la reunión.
El proyecto ya había generado atención en Argentina por su impacto sobre los vínculos económicos con el archipiélago. La iniciativa busca aprovechar el rol de Punta Arenas como centro logístico de la región y fortalecer una relación comercial que ya tiene antecedentes.
La situación adquiere mayor sensibilidad por la posición argentina respecto de las actividades económicas desarrolladas en Malvinas. Buenos Aires sostiene su reclamo de soberanía sobre las islas y cuestiona las operaciones vinculadas con recursos naturales realizadas sin autorización argentina.
En las últimas horas, el ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros, se refirió precisamente a la situación y defendió las actividades comerciales entre Magallanes y las islas. El funcionario afirmó que Chile mantiene su respaldo al reclamo argentino, pero diferenció esa posición de las operaciones económicas.
“Chile y la comunidad magallánica tienen el derecho de ejercer el comercio y todas las actividades que permiten las leyes. Por lo tanto, no veo inconvenientes en que se desarrollen esas actividades”, sostuvo Barros.
El ministro también afirmó que Chile considera al Reino Unido un “país amigo” y sostuvo que existe una situación de hecho respecto del control británico de las islas. Al mismo tiempo, planteó que cualquier solución sobre la disputa debe alcanzarse por una vía pacífica y conforme al derecho internacional.
El nuevo escenario comercial coincide además con el endurecimiento de la posición argentina frente a los proyectos de explotación petrolera en aguas próximas a Malvinas, impulsados por empresas vinculadas al desarrollo de hidrocarburos en el área.
El propio Barros reconoció que las actividades vinculadas con la exploración petrolera y minera pueden constituir un punto más sensible y deberán ser analizadas en función de los compromisos asumidos por Chile.
Así, mientras empresarios de Malvinas y Magallanes buscan ampliar negocios y Punta Arenas se prepara para recuperar una conexión marítima directa con las islas, Argentina observa el proceso desde otro lugar: el de un reclamo de soberanía que vuelve a cruzarse con intereses comerciales, logísticos y energéticos en el extremo sur.