La transición de la obra social de las Fuerzas Armadas sumó este jueves un nuevo capítulo de tensión. Ariel Guzmán, coronel mayor retirado y responsable de la liquidación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), dejó su cargo luego de mantener una reunión con el ministro de Defensa, Carlos Presti.
La salida se produjo mientras trabajadores de ATE ocuparon la sede de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), ubicada en Paso 551, en la Ciudad de Buenos Aires. El gremio rechaza la reestructuración del sistema y advierte por el riesgo de alrededor de 600 despidos.
La salida de Guzmán se da en plena transformación del sistema. El IOSFA se encuentra en proceso de disolución y liquidación, mientras la nueva OSFA comienza a asumir las funciones vinculadas con la cobertura de salud de los afiliados.
El proceso arrastra además un fuerte pasivo. El organismo que está siendo liquidado mantiene deudas por unos $213.000 millones con prestadores, en un contexto en el que todavía debe garantizarse la atención de quienes dependen del sistema.
Hasta el momento no trascendieron oficialmente los motivos de la renuncia de Guzmán ni quién quedará al frente de la liquidación. Su salida agrega incertidumbre a un proceso que ya enfrenta cuestionamientos gremiales y dificultades financieras.

Mientras se conocía la salida del liquidador, trabajadores de ATE ingresaron a la sede de la OSFA para reclamar contra la reestructuración. El sindicato cuestiona el futuro de los puestos de trabajo y advierte que el proceso podría derivar en cientos de despidos.
El reclamo también alcanza a la continuidad de distintos servicios. Desde el gremio señalaron preocupación por el futuro de farmacias, centros médicos y establecimientos turísticos vinculados con la obra social.
La protesta se produce en un momento particularmente sensible: mientras una estructura todavía debe cerrar sus cuentas y obligaciones, la nueva entidad tiene que comenzar a funcionar y definir su organización, sus recursos y su plantilla.
El conflicto quedó directamente bajo la órbita del Ministerio de Defensa, que conduce Presti. La cartera deberá resolver quién continúa con la liquidación del IOSFA, cómo se afrontarán las obligaciones pendientes y cuál será el esquema definitivo de funcionamiento de la OSFA.
La salida de Guzmán, además, se conoció inmediatamente después de su encuentro con el ministro, aunque no se informaron públicamente los motivos de la decisión ni si existe relación directa entre esa reunión y la renuncia.
Con una deuda millonaria con prestadores, una reestructuración en marcha y un conflicto gremial que ya llegó a la sede de la nueva obra social, la transición del IOSFA a la OSFA enfrenta ahora uno de sus momentos más delicados.