Los gobernadores Ignacio “Nacho” Torres, Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro mantienen conversaciones sobre la posibilidad de impulsar una primaria presidencial de cara a 2027. La alternativa apunta a construir una candidatura de centro, con dirigentes con experiencia de gestión, que pueda competir en un escenario nacional atravesado por Javier Milei y Axel Kicillof.
La discusión adquiere especial relevancia porque se desarrolla en paralelo al debate impulsado por el Gobierno nacional para eliminar las PASO. Para concretar una interna presidencial, el esquema que analizan los tres mandatarios necesita que las primarias continúen vigentes. En ese escenario, la negociación electoral con la Casa Rosada queda cruzada con los intereses de los gobernadores de cara a sus propias elecciones provinciales.

Torres forma parte del espacio Provincias Unidas, junto a Llaryora, Pullaro y otros gobernadores que vienen planteando una agenda federal y productiva. El frente ya tuvo antecedentes de encuentros entre mandatarios provinciales y busca sostener una identidad propia frente a las principales fuerzas nacionales.
Según las versiones publicadas sobre las conversaciones, los tres gobernadores aparecen entre los nombres que podrían integrar una eventual primaria presidencial. En el caso de Torres, su proyección nacional viene siendo mencionada dentro de este armado desde hace tiempo, aunque una candidatura presidencial todavía forma parte de las hipótesis que se discuten hacia 2027.
La posibilidad de una primaria también incorpora a otros dirigentes. El grupo mantuvo contactos con Gerardo Zamora, mientras que el expresidente Mauricio Macri aparece mencionado como otra figura que podría participar de una eventual interna, aunque las conversaciones todavía se encuentran en una etapa preliminar.
El debate tiene una particularidad: los gobernadores negocian con el Gobierno nacional sobre la continuidad de las PASO mientras, al mismo tiempo, analizan utilizarlas como mecanismo para definir una candidatura presidencial propia.
En paralelo, los mandatarios buscan garantías sobre el escenario electoral en sus provincias. La discusión incluye las elecciones provinciales previstas para 2027 y la posibilidad de que La Libertad Avanza presente candidatos competitivos en distritos gobernados por estos dirigentes. La Casa Rosada, por su parte, necesita conocer qué posición adoptarán los gobernadores frente a la reforma electoral.
La tensión quedó expuesta en las últimas negociaciones. Según las versiones difundidas, Karina Milei busca que los gobernadores definan en las próximas semanas su posición sobre las PASO, mientras que algunos de ellos plantean postergar la discusión. También hubo conversaciones entre Diego Santilli y Pullaro en torno a un eventual acuerdo político.
El interrogante central es qué sucederá con ese espacio si finalmente las PASO son eliminadas. Una primaria permitiría ordenar las distintas aspiraciones presidenciales dentro de un mismo frente, mientras que sin ese mecanismo los dirigentes deberían encontrar otra fórmula para definir una candidatura común.
En las conversaciones aparece además una cuestión de fondo: qué lugar ocupará este espacio frente a Milei y al peronismo. La intención atribuida a los gobernadores es construir una alternativa propia, aunque todavía no existe una candidatura definida ni un acuerdo electoral cerrado.
Por ahora, Torres, Llaryora y Pullaro continúan explorando el escenario. El futuro de las PASO, las elecciones provinciales de 2027 y la evolución del escenario nacional serán factores determinantes para saber si esta primaria presidencial queda en una hipótesis de negociación o se transforma en un armado electoral concreto.